Trucos básicos para preparar las mejores mermeladas caseras

Descubre todos los secretos para conseguir unas mermeladas absolutamente deliciosas.

Hacer mermelada en casa es una buena forma de disfrutar de las frutas de temporada en cualquier época del año en nuestros desayunos y meriendas.

Hablamos con Piedad Varela- Portas, co-fundadora y directora de marketing y comunicación de de Pazo de Vilane, una empresa especializada en la elaboración mermeladas artesanas, para saber qué tener en cuenta a la hora de lanzarse a preparar esta delicia.

Gracias a la variedad de frutas que encontramos en España, podemos crear mermeladas caseras con infinidad de sabores: frambuesas, arándanos, melocotón, higos, manzanas, peras e, incluso, con verduras como la zanahoria o el pimiento.

Los secretos de una buena mermelada casera

Antes de lanzarse a elaborar una mermelada casera hay que tener en cuenta una serie de factores:

  • El truco principal para hacer la mermelada perfecta es el equilibrio en lo que respecta a sus proporciones.
  • También es muy importante la conservación y es que no se trata de preparar una mermelada y olvidarse de ella, hay que saber cómo guardarla para que dure todo el año en perfecto estado.
  • En cuanto a los ingredientes, la fruta y el azúcar son los principales. Sin olvidarnos de que la calidad de la fruta elegida es un factor fundamental, así como añadir más de un 65 por ciento de fruta y un 35 por ciento de azúcar.
  • Además, dependiendo del tipo de fruta que escojamos para realizar nuestra mermelada casera será necesario añadir pectina para que espese correctamente, esto se consigue incorporando de zumo de limón a la cazuela.

Pasos para preparar una buena mermelada casera

Las piezas de fruta deben estar en su punto, para que aporten parte de su dulzor natural. Por eso, las frutas demasiado verdes o muy maduras no son la mejor opción para hacer mermelada. Estas últimas debido a su cantidad de pectina, pueden dar como resultado mermeladas espesas y difíciles de untar.

A continuación te contamos cuáles son los pasos para hacer una buena mermelada casera:

Primero, hay que lavar bien las piezas, retirar la piel y el tallo de la fruta o verdura que se vaya a usar. A continuación habrá que colocarla en un recipiente con azúcar, taparlo y meterlo en la nevera durante una hora. Eso hará que el azúcar se impregne del jugo de la fruta. 

Transcurrido ese tiempo hay que remover los ingredientes lo mejor posible y dejar el recipiente en la nevera un día entero para que la fruta o la verdura elegidas suelen su agua natural.

Al día siguiente, verter la mezcla en una cazuela amplia y regar con el zumo de un limón. Poner a hervir y, en el momento en que rompa el hervor, bajar el fuego y mantenerlo hasta que la mermelada tenga la textura deseada. Sabremos que está bien cocida cuando el volumen de mezcla se reduzca de forma considerable (más o menos a un tercio) y la fruta esté muy tierna, prácticamente deshecha.

En este punto se puede pasar la batidora a velocidad baja o bien pasar la mezcla por un pasapurés y volver a hervir, retirando la espuma que se acumulará en la parte superior.

Para saber si está a punto la mermelada, hay que cogerla con una cuchara. Si se queda pegada en el dorso de la cuchara y casi no gotea, está lista para retirarla del fuego. Ten en cuenta que en el momento de enfriarse espesará más, así que aunque a priori te parezca un poco líquida, no pasa nada.

Cómo conservar la mermelada

Mientras reposa la mezcla es necesario esterilizar los botes que se vayan a usar, introduciéndolos en una olla con agua hirviendo durante cinco minutos. Si se trata de tarros con gomas, estas deben ser nuevas y hay que secarlas bien antes de esterilizarlas.  

A continuación, se mete la mermelada en los botes de cristal, se cierran y se pondrán boca abajo para que el calor los selle. 

Un truco para sellar mejor los botes de mermelada y que duren más tiempo es introducirlos, cubierto con un paño, en agua hirviendo durante 20 minutos. Así la mermelada adquiere consistencia y te aseguras que el recipiente esté completamente sellado antes de guardarlo en un lugar fresco y seco.

Por último, se etiquetará cada bote con la fecha de envasado. Y tendrás lista una deliciosa mermelada casera para alegrar tus desayunos y meriendas.

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