Trucos para hacer unos huevos revueltos perfectos

Pon en práctica estos sencillos consejos y tus huevos revueltos quedarán de diez: esponjosos, suaves y brillantes.

A priori, hacer unos huevos revueltos no parece tener ningún misterio, ¿verdad? Un par de huevos batidos, aceite, fuego a nivel medio y remover. La receta no puede ser más sencilla. Ahora bien, que queden esponjosos, suaves y brillantes y no como una suela de zapato ya es otra cosa. Descubre los trucos que te ayudarán a conseguir los huevos revueltos más deliciosos.

Seguro que muchas veces los has pedido en un restaurante y te has preguntado cuál es el secreto para que estén tan deliciosos. Solo tienes que tener en cuenta unas claves básicas y saber que incluso hasta el más pequeño de los detalles influye en su sabor final y textura: desde cómo los batimos hasta el momento en el que echamos la sal, pasando por el tipo de sartén que utilizamos, todo es importante. No nos enrollamos más y te desvelamos cuáles son los trucos de los huevos revueltos más deliciosos, ¡apunta!

Presta atención al batido

Antes de empezar, te recomendamos que atemperes los huevos para que pierdan el frío residual de la nevera. A la hora de batirlos, es importante hacerlo con calma y no solo durante unos segundos. Verás que comienzan a aparecer unas burbujitas, lo cual es señal de que estás introduciendo aire y por tanto, los huevos revueltos quedarán con una textura más ligera

Añade la sal al final

Si sueles añadir la sal mientras los huevos están en la sartén, sentimos decirte que has estado haciéndolo mal durante todo este tiempo. Al salarlos cuando todavía están en el fuego, lo que conseguimos es que se endurezcan y resequen. La solución, agregar la sal justo al final. 

No añadas ningún líquido

Uno de los errores más típicos que dan al traste con nuestros huevos revueltos es añadirles líquido. Muchas veces agregamos un poquito de agua o leche en la sartén creyendo que de este modo nos saldrán más cremosos, pero lo que conseguimos es endurecerlos en lugar de mejorarlos. ¡No lo hagas!

La elección de la sartén también es importante

Parece una tontería, pero la sartén que usamos influye mucho en el resultado final de los huevos revueltos. Si elegimos una sartén demasiado grande, lo que ocurrirá es que el huevo se extenderá demasiado, dando como resultado una capa demasiado fina que seguramente se acabe resecando o, en el peor de los casos, quemando. Mejor utiliza una sartén pequeña y, por supuesto, antiadherente.

Los huevos revueltos, mejor cocinados a fuego lento

Este punto es especialmente importante si queremos conseguir unos huevos revueltos bien esponjosos. A veces, por querer hacerlos rápido cometemos el error de cocinarlos con el fuego demasiado alto, lo cual es un error que acaba endureciéndolos. El motivo tiene que ver con la estructura de sus proteínas, cuyos enlaces se tensan si están sometidos a altas temperaturas. La clave, que el fuego esté en un nivel medio Tardaremos un pelín más, pero la diferencia es mínima y el resultado mejora mucho.

Si vas a añadir verduras, que estén hechas

Una buena idea para hacer tus huevos revueltos todavía más nutritivos es añadir verduras. Eso sí, que estén cocinadas previamente, pues de lo contrario soltarán todo el agua en la sartén estropeándonos el revuelto.

Los extras

Una vez que tienes claras las pautas para hacer los huevos revueltos más deliciosos, solo queda escoger los extras. Quedan especialmente ricos con un poco de queso rallado por encima, taquitos de jamón serrano o chorizo o un puñadito de setas. Si no quieres complicarte mucho la vida, basta con un poco de orégano, pimienta o albahaca.

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