Trucos para hacer rebozados más ligeros

Los rebozados aportan a los alimentos sabor y contundencia, sin embargo, también añaden calorías y grasas. ¿Quieres hacer rebozados más ligeros? Tenemos un truco.

Rebozar consiste en pasar el alimento por harina, sacudirlo para retirar después el exceso de harina y, a continuación, lo sumergimos en huevo batido para freírlo o pasarlo por pan rallado en el caso de que queramos empanar el alimento. Esto es refiriéndonos al rebozado clásico y simple, ya que también se pueden rebozar alimentos pasándolos por harina mezclada con agua, cerveza o leche, entre otros.

Para hacer un rebozado más ligero la palabra mágica es tempura. Lo que debemos hacer es batir una mezcla de huevo y agua y añadir después la harina, pero el truco está en que el agua debe estar muy fría (de hecho, un buen método es meter el agua en el congelador y justo antes de que se congele sacarla para utilizarla en la mezcla). Esta masa de rebozado hay que hacerla justo antes de utilizarla, no es nada recomendable dejarla hecha para ser utilizada tiempo después.

A la hora de freír, utilizamos aceite abundante y, para saber si ya está a la temperatura adecuada, echamos una gota de masa, si sube a la superficie, está listo para ser utilizado. Después, freímos los alimentos poco tiempo, lo justo para que estén dorados.

¡Atrévete con estos palitos de pollo crujientes!

Te proponemos una receta absolutamente deliciosa y llena de sabor: unos palitos de pollo crujientes, con un rebozado con sorpresa.

Cristina

Cristina Cantudo

Cristina Cantudo

CONTINÚA LEYENDO