Jamón o paletilla, ¿cuál es mejor opción?

¿Es mejor opción la paletilla o el jamón ibérico? ¿En qué se diferencian ambas piezas? Te lo contamos.

  • Producción: Jesús Nicolás y Pablo Cantudo / Texto: Verónica Bravo / Localización: QAVA x Martín Afinador (C/Doctor Castelo, 34 Madrid).

José María de la Fuente, director de marketing y comunicación de Monte Nevado, empresa cuyo jamón “Añada 2014 de Monte Nevado” ha ganado el premio al mejor jamón ibérico de bellota de España del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, nos habla de las diferencias entre el jamón y la paletilla, dos productos que a veces los consumidores tienen problemas para distinguir y de los que desconocen sus diferencias.

Jamón vs paletilla

Estamos ante dos piezas que tienen una apariencia muy similar, pero cuyo sabor es totalmente diferente.

Lo primero que hay que saber es que el jamón se elabora con las patas traseras del cerdo, mientras que las paletillas son las patas delanteras del animal. Por lo tanto, la principal diferencia radica en el tamaño entre ambas piezas, ya que mientras que el jamón suele pesar unos 7,5 kg de media, una paletilla ronda los 5 kg.

¿En qué influye esta diferencia de tamaño?

Los sabores y aromas que adquieren tanto el jamón como la paletilla van apareciendo con el paso del tiempo. Tal y como ha apuntado José María de la Fuente en el vídeo, como la paletilla tiene menor tamaño, también tiene un menor tiempo de curación. Esto hace que en una paletilla encontremos sabores y aromas menos pronunciados y más ligeros que en un jamón, aunque estemos hablando de piezas que provengan del mismo animal.

Por lo tanto, la principal diferencia radica en el tiempo de curación de una y otra: una paletilla tiene una curación de un año y medio o dos, frente al jamón que tiene una curación de tres, cuatro e incluso cinco años. ¿Conclusión? Los sabores y aromas de una pieza y otra serán totalmente distintos.

¿Cuál es mejor opción?

Pues dependerá de los gustos personales de cada uno. Estamos ante una misma materia prima, cuyo tratamiento da como resultado un producto final con unas características organolépticas completamente diferentes.

Los amantes de los sabores intensos no lo dudan y apuestan por un jamón ibérico de calidad. Sin embargo, el tiempo de curación más corto que tienen las paletas hace que su sabor sea más suave y que guste más a los que prefieren sabores menos pronunciados.

Recuerda, te quedes con la opción que te quedes, lo más importante es saber identificar un buen jamón ibérico, que sea de verdad lo que dice ser y saber cortarlo y conservarlo en casa correctamente.

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

Soy periodista y una apasionada de la gastronomía, la cocina y la nutrición. Me confieso adicta al café y a la comida de verdad acompañada de un buen vino. Adoro viajar y las comidas familiares. Coach nutricional en proyecto y amante de la buena vida. Escribo, cocino, como y disfruto a partes iguales.

Continúa leyendo