8 snacks sin azúcar que te encantarán

Ideas sencillas para evitar caer en alguna tentación azucarada al comer entre horas y así no echar por tierra en un momento tu dieta saludable.

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La cuarentena ha dejado muchos aprendizajes. De todo tipo, y también de distinta trascendencia. Algunos se pueden considerar vitales, otros no alcanzan dicha categoría. Pero, ojo, dentro de estos los hay que tienen su importancia porque afectan a hábitos que tienen un impacto directo en la salud. Es el caso de las comidas entre horas, de los famosos snacks. 

Es difícil pero necesario aprender a sujetar a la mente cuando te pide a gritos arramplar con todo lo que hay por la cocina que no sea sano. Alentadas por el azúcar, las voces que salen de la despensa del dulce reclamando tu atención se meten directas en tu cerebro y es entonces cuando toca resistir. ¿Cómo? Evitando el impulso inicial, serenándote y pensando en una de las muchas alternativas saludables que existen en forma de snacks.

Esta situación es perfectamente replicable en la oficina y con la máquina de vending o la carta del bar de la esquina haciendo el rol de la despensa. En este caso, llévate el tentempié preparado de casa y, si es necesario, cómprate para ello una neverita portátil más grande para que entre junto a la comida y así no te dé pereza porque llevarlo es la mejor garantía -no del 100%, pero sí de un porcentaje alto- de que evitarás el dulce a media mañana o al terminar tu jornada laboral. 

Te damos ocho ideas rápidas que puedes tomar como snack tanto en casa como en el trabajo. 

Tostada de aguacate y pan integral

Evita panes industriales, que precisamente suelen llevar en su fórmula azúcar entre otros ingredientes malsanos, y ponle un aguacate en láminas o machacado, una fuente excelente de grasas monoinsaturadas saludables y vitamina E. 

Crudités de verduras

Zanahoria, apio, calabacín o cualquier otra verdura que aguante bien picada en forma de bastones es ideal como snack saludable siempre y cuando las acompañes con soluciones también sanas, como es el caso del hummus casero o el yogurt natural. 

Fruta y queso

Una mezcla fantástica es manzana con requesón, pero también puedes llevarte en un tupper cualquier otra fruta cortadita junto a una porción de queso fresco, por ejemplo. No tienen por qué combinar, sino que puedes tomar las dos cosas por separado.

Galletas de avena y plátano

Sin azúcar. Hechas simplemente con copos de este cereal y unos plátanos machacados muy maduros. Divide la masa en pequeñas porciones y al horno. También puedes hacer, si estás en casa y tienes más hambre, la versión tortitas a partir de los mismos ingredientes -con huevo-, también sin azúcar. La canela es un gran recurso para darles un toque especial a ambos snacks.

Yogur con fruta

Un clásico de los snacks, desayunos y meriendas, ideal para cualquier momento del día y siempre que tengas nevera en la oficina puedes tomarlo también fuera de casa. Depende de ti el tamaño y el momento en el que tomarlo, pero es fundamental que sea natural no edulcorado el yogurt o griego. Puedes añadir semillas o frutos secos.

Tomates cherry

Es un recurso poco conocido pero que tiene cada vez más fieles. Con un poquito de aceite de oliva virgen extra, sal y alguna hierba, con queso fresco o solos. Al gusto. Pero en cualquier caso son una excelente solución exprés como snack saludable. 

Chips de verdura

Son el único snack de la lista no apto para personas que no disfruten en la cocina porque hay que picar la  verdura muy fina, con lo que lleva un ratito, freirla y después hornearla. Para que sea más saludable puedes saltarte el segundo paso, pero quedarán menos crujientes. En todo caso, son un snack sin azúcar, que es el objetivo.

Puñado de frutos secos

Suena simple, lo es, pero también cumple perfectamente el papel de snack saludable. Están ricos, son saciantes y nutricionalmente aportan múltiples beneficios. Nueces, anacardos, pistachos, almendras, avellanas… hay tantas opciones como para no tener que repetir en toda la semana.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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