¿Cuánto Cuesta una Tarjeta de Crédito

La tarjeta de crédito te permite comprar sin tener saldo en tu cuenta, pero antes  de 'aficionarte' mucho a ella debes saber qué comisiones te van a cobrar por tenerla y usarla y, sobre todo, los tipos de interés por pagar de modo aplazado.

En España hay más de 41 millones de tarjetas de crédito en circulación, una cifra que muestra el poder del dinero de plástico; en este caso, del financiado. Comprar a crédito es una opción que nos permite adquirir bienes y servicios sin tener un céntimo en la cuenta, ya que los cargos se aplazan hasta la fecha de liquidación, que suele ser una vez al mes. Pero pagar más tarde tiene un coste.

CONOCER SUS CARACTERÍSTICAS
Lo primero que nos debemos plantear es qué uso le vamos a dar a la tarjeta de crédito. Si con ella sólo vamos a realizar reintegros en el cajero automático y pagar las compras habituales, sin financiación, tendremos suficiente con una de débito. Maica López, de Bankimia.com, comparador de productos bancarios, dice: “Si finalmente nos decantamos por la de crédito, debemos estudiar nuestras necesidades y las características de cada tarjeta para determinar, por ejemplo, el límite de gasto, si es un pago único o varios aplazados o si vamos a estar dispuestos a mantener determinados vínculos que nos pueda exigir la entidad por el hecho de tenerla, desde la domiciliación de la nómina o de los recibos a un seguro de vida, etc”.

LAS COMISIONES
Tenlas en cuenta para calcular cuánto te va a costar la tarjeta. Según establece el Banco de España, “la normativa española da libertad a las entidades para fijar las comisiones”. Aun así, los bancos están obligados a incluirlas en los contratos de suscripción y a “comunicar cualquier modificación con carácter previo a su aplicación e individualmente a cada cliente”.
La primera con la que nos encontramos es la de emisión y mantenimiento. Dependiendo de cómo sea la tarjeta (normal, oro o platino), estas cuotas pueden ser gratuitas o alcanzar los 150 € anuales.
En cuanto a la comisión por retirada de efectivo en cajeros, “si son de la misma entidad y se extrae dinero a débito no se suelen cobrar. Si son de otra entidad pero de la misma red, pueden cobrar una cantidad fija entre 0 y 1 € o un porcentaje según el dinero que se extraiga, que puede llegar a ser hasta el 4 %, con una cantidad mínima de entre 0,75 y 4 €. Y si los cajeros pertenecen a una red diferente a la de la tarjeta, puede ser de hasta el 4,5 % de la cantidad que se extraiga, con un mínimo de 3,5 euros”, explican en Bankimia.com.
Otra de las comisiones frecuentes es la que se cobra por reclamación de impagado, que suele ser de “entre 30 y 35 euros, más el interés de demora según los días que se tenga el descubierto”, detalla Maica López. “Mientras que la comisión por sobrepasar el límite de la tarjeta ronda el 3 %, con un mínimo fijo que puede partir de los 6 €”, puntualiza.

TIPOS DE INTERÉS
Otro aspecto a tener en cuenta es el coste del dinero, que viene fijado por la Tasa Anual Equivalente (TAE). “Las tarjetas con las TAE más bajas serán las que más interesen”, explican en el comparador Bankimia.com. Un estudio del Banco de España señala que la tarjeta que en este momento es más barata es la que emite KutxaBank (12,3 % TAE), seguida de ING Direct (15 % TAE), mientras que las más caras son las que emiten el Banco Santander y Barclays (hasta un 30 % TAE).

NEGOCIAR LOS COSTES
Del mismo modo que las entidades bancarias tienen libertad para fijar sus comisiones, también pueden evitárselas a algunos clientes. “Normalmente, si se asume algún tipo de vinculación con la entidad (tener contratados otros productos financieros), se puede conseguir el coste cero de la emisión o renovación, e intereses más bajos”, declara Maica López, de Bankimia.com. En cualquier caso, hay que negociarlo personalmente con el banco.

¿CUÁLES SON SUS VENTAJAS?
Por poseer una determinada tarjeta de crédito, es frecuente tener acceso a un programa de descuentos en compras de grandes almacenes, cadenas de ropa, perfumerías, peluquerías, repostaje de gasolina, vuelos, hoteles... A veces también incorporan un seguro de accidentes, de asistencia en viajes, de pérdida de equipaje... Consulta en tu banco todos los beneficios que puedes obtener, porque quizá te pueda compensar contratar determinada tarjeta si a cambio ahorras en tus compras.

Por: Raquel Mulas.

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