Jamón serrano o york, ¿cuál es mejor?

¿Cuál es más sano? ¿Y ligero? ¿En qué se diferencian? ¿Sabías que el ibérico es bueno para el corazón? ¿Y que el de York ayuda a adelgazar?

El jamón serrano es una variedad de jamón salado que se pone a secar. Al perder el agua que contiene, por la maduración, se convierte en el jamón que conocemos. El jamón de York es más bajo en grasa que él. Sin embargo, si se le agregan féculas contiene carbohidratos, con lo que su aporte calórico aumenta. El jamón serrano suele ser bastante magro, ofrece muchas proteínas, vitaminas del grupo B y minerales, y en este sentido, el de York ofrece menos nutrientes.

¿Regulan el colesterol?

Las dietas que integran el jamón serrano pueden mejorar el perfil lipídico por su contenido en grasa insaturada, incluido el ácido oleico. Las grasas insaturadas del ibérico tienen cualidades similares a las del aceite de oliva: ayudan a elevar el colesterol bueno (HDL) frente al malo (LDL). Si a esto se le añade su contenido en vitamina B6, también ayuda a prevenir los problemas cardiovasculares.

Buenos  para las dietas: ambos son eficaces en los regímenes de adelgazamiento, sobre todo como tentempiés y en desayunos y cenas, pero siempre de manera moderada.

Calorías que aportan: 100 gramos de jamón de York suponen unas 114 calorías, mientras que el serrano unas 180. No obstante, si es ibérico el 50 % de sus grasas son insaturadas por lo que su valor calórico es menor.

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