Las 8 zonas erógenas del cuerpo que desconocías

Descubre cuáles son las zonas más sensibles a la estimulación sexual de tu cuerpo.

Toda la piel puede considerarse una zona erógena, pero sí es cierto que hay algunas partes más sensibles a la estimulación sexual. Los genitales, el cuello, la boca o los pechos de nuestra pareja, o de nosotras mismas, siempre han sido los grandes protagonistas, por lo que ya es hora de descubrir cuáles son las zonas que tenemos más olvidadas y provocan un gran placer. Las 8 zonas estrella a las que deberás prestar atención en tus juegos preliminares, son:

Acaricia los pies

Los pies en muchas ocasiones son la parte más olvidada de nuestro cuerpo, no solo al mantener relaciones eróticas. Por esto mismo, es muy interesante que probéis las caricias, los besos y los lametones a lo largo de toda su extensión. Poned especial atención a los dedos y dedicadles tiempo. Podéis utilizar un lubricante o un aceite de sabor para darle un toque más sensual a esta sesión.

Tobillos y muñecas

Las muñecas y los tobillos son otra zona erógena olvidada. Puedes comenzar dándole un masaje a tu pareja en los pies, subiendo a los tobillos y yendo poco a poco. Otra opción es la de besarle la muñeca cuando estéis muy cerca e ir dándole pequeños mordisquitos, ¡seguro que le gusta!

Perineo

El perineo es una parte del cuerpo muy estimulante. En las mujeres se encuentra entre la vagina y el ano, mientras que en los hombres está situado entre los testículos y el ano. Es muy sensible al tacto, así que podéis acariciarla con los dedos o con la lengua. Poco a poco iréis notando como vuestro deseo sexual aumenta y las sensaciones son cada vez más placenteras. 

Detrás de las rodillas o de los codos

Otras dos zonas de nuestro cuerpo muy sensibles, son las que quedan detrás de estas articulaciones. Las caricias y los besos en estas partes deben ser muy delicadas, ya que la sensibilidad será mucho más alta que en el resto del cuerpo. 

Besa el lóbulo de su oreja

Esta parte corporal es muy conocida, pero a veces se olvida. Prueba a ver si le excita que se la acaricies, beses o cojas en tus labios sutilmente. Si reacciona de forma positiva puedes susurrarle al oído qué te gustaría hacer.

No te olvides del cuero cabelludo

Seguro que alguna vez has visto un masajeador de cuero cabelludo y lo has probado. ¿Recuerdas la sensación tan placentera que recorría tu cuerpo al pasarlo por tu cabeza? Por eso mismo debes tener en cuenta esta zona. Acaricia el pelo de tu pareja y deja que tus dedos paseen por su raíz. En tan solo unos minutos, la tensión de su cuerpo irá descendiendo.

Después de leer cuáles son las 8 zonas erógenas del cuerpo más desconocidas, solo te queda ponerlas en práctica y ver qué es lo que te gusta más, tanto a ti como a tu pareja. Eso sí, ten en cuenta que cada persona es única, por lo que no a todos les gustarán las mismas cosas.


Por: Raquel Graña, psicóloga, sexóloga y coach educativa.

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