Crepes o tortitas: ¿conoces sus diferencias? 2 recetas básicas

Ambos comparten ingredientes, son deliciosos, ideales para compartir y además muy fáciles de preparar, pero mientras que uno es fino y delicado, la otra es gruesa y esponjosa.

Fáciles de hacer, ambas opciones son tremendamente deliciosas, pero solo basta con verlas para percatarnos de algunas de sus principales diferencias. Lo que nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿los crepes son tortitas finas, o las tortitas son crepes gruesos?.

Es cierto que, cuando los elaboramos en la cocina, los dos postres comparten algunos ingredientes básicos, como por ejemplo podría ser el caso de la harina, los huevos y la leche. Además, ambos se cocinan en una sartén, en una plancha o en una sartén específica para tortitas. Y si no utilizamos una sartén antiadherente, es bastante probable que también las dos se peguen por igual a su superficie.

Pero basta con situarnos ante ambas opciones para descubrir visualmente cuál es su principal diferencia: su grosor. Lo que se traduce en que también encontraremos diferencias al momento de comerlas.

¿Qué son exactamente los crepes?

Podríamos decir que los crepes se convierten en los “primos” europeos de las tradicionales tortitas americanas. Se caracterizan fundamentalmente por tener un tamaño mucho más grande, aunque poseen un grosor bastante más delgado. Además, poseen una textura un poco más delicada, precisamente por su grosor.

Aunque comparten con las tortitas algunos ingredientes básicos, no se utiliza ningún agente leudante (como la levadura) que los levante y los convierta en un dulce más esponjoso, como sí ocurre con las tortitas. Incluso su sabor tiende a ser muy similar, con la diferencia es que no son esponjosos.

Además, pueden ser dulces o salados. Los crepes dulces, por ejemplo, se suelen endulzar ligeramente con azúcar (pero sin abusar). Y son opciones ideales para el desayuno o para el postre. También es habitual servirlos acompañados con algún sirope, frutas, chocolate, helado, crema batida o azúcar. 

Mientras que, los crepes salados, se elaboran tradicionalmente con harina de trigo sarraceno, por lo que suelen ser naturalmente libres de gluten. Suelen servirse para el almuerzo o la cena, aunque es evidente que también pueden funcionar perfectamente bien para el desayuno o la merienda. En este caso, se suelen rellenar con huevos, verduras, jamón, queso o bacon. Las posibilidades son igual de infinitas.

¿Y las tortitas? ¿Qué son exactamente?

Las tortitas son un postre clásico americano, motivo por el cual son habitualmente -y popularmente- conocidas como tortitas americanas. Se sirven en el desayuno o la merienda, y es habitual comerlas apiladas, acompañadas con mantequilla, sirope y/o azúcar.

Poseen un tamaño no tan grande si las comparamos con los crepes, y también observamos ciertas diferencias en su grosor, dado que al ser más gruesas no tiendan a ser tan delicadas como sus “primos” europeos.

En su elaboración se utilizan igualmente ingredientes comunes, como la harina de trigo, la leche y los huevos, y también se utiliza un agente leudante (como levadura o bicarbonato de sodio), para hacer que crezca en volumen y se vuelvan más esponjosos.

¿Cuáles son sus principales diferencias?

Como te hemos comentado en algún que otro apartado anterior, es evidente que tanto las tortitas como los crepes contienen ingredientes comunes como la harina, la leche y los huevos. Además, ambos se cocinan en una sartén, o en una planta, justo hasta el momento en el que están listos por un lado, para luego darles la vuelta y dejar que se cocinen por el otro.

A pesar de ello, justo en el proceso de elaboración es cuando encontramos la principal diferencia: a la masa de tortita se le añade un agente leudante, como levadura o bicarbonato de sodio, para conseguir que la masa crezca en el momento de la cocción y se vuelva suave y esponjosa. Sin embargo, con los crepes esto no ocurre, por ello suelen ser muchísimo más delgados.

Por otro lado, aunque es cierto que podemos elaborar tortitas de gran tamaño, es más común que los crepes, al ser más finos, tengan un tamaño mayor, mientras que las tortitas suelen quedarse en un tamaño más bien intermedio.

Receta básica de crepes franceses

Ingredientes:

  • ¼ taza de leche
  • 1 taza de harina
  • 3 huevos grandes
  • 3 cucharaditas de azúcar
  • ½ cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de mantequilla + 2-3 cucharadas de mantequilla (para la sartén)

Preparación:

  1. Pon la leche y los huevos en un cuenco grande y bátelos con la ayuda de una batidora eléctrica, para que se combinen y se mezclen bien. Añade la mantequilla y mezcla.
  2. En otro cuenco grande pon la harina, la sal y el azúcar. Mezcla bien. Luego vierte un poco de la mezcla de leche y huevos, y mezcla suavemente hasta formar una pasta suave. Agrega ahora el resto del líquido y vuelve a mezclar nuevamente.
  3. Cubre la masa con la ayuda de un poco de papel film transparente, y deja reposar durante al menos 20 minutos.
  4. Precalienta una sartén antiadherente de 25 cm de diámetro, a fuego medio. Añade mantequilla. Justo antes de hacer el primer crepe, mezcla la masa para conseguir que esté lo más uniforme posible. 
  5. Vierte con la ayuda de un cucharón un poco de la masa en la sartén caliente y gira bien para que todo el fondo quede cubierto. Debes asegurarte de que la masa esté lo más uniformemente posible.
  6. Cocina el crepe hasta que los bordes comiencen a dorarse, y se vuelva un poco crujientes (suele tomar alrededor de 40 segundos aproximadamente). Con cuidado, dale la vuelta al crepe y cocina durante otros 10 a 15 segundos.
  7. Repite el proceso nuevamente, así hasta que se acabe la masa.

Receta clásica de tortitas americanas

Ingredientes:

  • 135 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 130 ml de leche
  • 1 huevo grande
  • ½ cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de azúcar glas
  • 2 cucharadas de mantequilla derretida + extra para cocinar

Preparación:

  1. En un cuenco grande tamiza la harina, la levadura, la sal y el azúcar. En otro cuenco grande pon la leche y el huevo, y bátelo muy bien. Añade a este último cuenco la mantequilla derretida, y vuelve a mezclar de nuevo.
  2. Vierte ahora la mezcla de leche y huevo en la mezcla de harina y, con la ayuda de un tenedor, bate bien hasta obtener una masa suave. Deja reposar la masa unos cuantos minutos.
  3. Mientras tanto, pon a calentar una sartén antiadherente a fuego medio. Añade una pizca de mantequilla y, cuando se derrita, vierte sobre la sartén un cucharón de masa (o dos, si el espacio que queda en la sartén es lo suficientemente grande como para poder cocinar dos tortitas al mismo tiempo). Espera hasta que la parte superior de la tortita comience a burbujear. Es el momento ideal para darle la vuelta. Luego, deja que se cocine hasta que ambos lados estén dorados.
  4. Repite hasta que el resto de la masa se acabe.

Deliciosas y fáciles de hacer, las posibilidades a la hora de comerlas son muchas. Tanto los crepes como las tortitas pueden acompañarse de una amplia variedad de opciones, como plátano y chocolate caliente, azúcar, sirope de ágave, panela o crema batida. Aunque si prefieres una opción aún más saludable, lo ideal es añadir únicamente fruta fresca (las fresas y los arándanos en este caso son exquisitos).

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