Pudin de coliflor y brócoli

Controla bien los tiempos para que no te quede demasiado seco, es algo bastante habitual.

Ingredientes:

  • 150 g de coliflor
  • 150g de brócoli
  • 50 ml de vino blanco
  • 3 huevos
  • 20 g de queso curado
  • 100 ml de leche
  • aceite de oliva
  • 1 cucharada de harina
  • 1 cucharada de mantequilla
  • sal
  • pimienta molida
  • 1 cucharada de perejil picado
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Verduras
Vegetarianos

Elaboración:

  1. Lava y escurre bien los arbolitos de brócoli y de coliflor. No emplees los tallos. Cocina las verduras en una olla con unas cucharadas de aceite de oliva durante 2 minutos. Añade el vino blanco y deja que se evapore el alcohol. Salpiméntalo y reserva.
  2. Agrega la harina y cocina en seco. Añade la leche, el queso curado rallado y el perejil. Dejamos que se cocine hasta que comience a hervir. Déjalo enfriar y tritúralo con los huevos batidos.
  3. Unta unos moldes individuales con la mantequilla y vierte la mezcla. Pon una bandeja un poco honda en el horno cubierta hasta la mitad de agua. Sobre el agua, los moldes individuales y cocínalos al baño María en el horno a 180 °C unos 10 minutos o hasta que al pincharlos con un palillo, salgan limpios.
  4. Desmolda y vuelve a hornear 5 minutos en seco en el horno, para que se dore bien todo el conjunto.

Por qué debes comer brócoli

El brócoli es una de las frutas más versátiles y nutritivas. El origen del brócoli se sitúa en el Mediterráneo. En el Imperio Romano el brócoli era considerado como un alimento muy poderoso por sus propiedades nutricionales. Por ello, en la cocina italiana se utiliza mucho. Posteriormente, los inmigrantes del sur de Italia transportaron este alimento a Estados Unidos y se popularizó en 1920.

Cada vez más españoles lo incorporan a su dieta debido a sus múltiples beneficios. La genética está muy relacionada con los nutrientes que nos puede aportar.

Una mutación genética (GSTM1), la variante del gen de una enzima que elimina toxinas, puede suponer que los nutrientes protectores de las crucíferas frente a las enfermedades renales. En concreto, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Rochester, concluyeron que los sujetos con esta variante y un alto consumo de brócoli en su dieta tenían menos riesgo de padecer insuficiencia renal.

Otros beneficios muy destacados son los glucosinolatos, unos compuestos vegetales claves para el sistema inmunitario. Estos nutrientes pueden ayudar al organismo contra enfermedades producidas por el ambiente. Esto es gracias a la detoxificación que produce en el cuerpo. Por ello, las crucíferas son buenas para realizar las funciones cognitivas, la reducción de la inflamación crónica, las reacciones alérgicas y la salud de los huesos. Esto se debe a la glucofaranina, un precursor del compuesto bioactivo presente en este tipo de hortalizas.

Por otro lado, las cantidades ingeridas son determinantes para aprovechar todos sus beneficios. Se estima que de tres a cinco porciones semanales de brócoli puede ayudar al correcto funcionamiento de nuestro organismo. En el caso de personas con inflamación crónica, una dosis de 30 gramos puede ser suficiente. 

¿Te animas a introducir este alimento en tu dieta? Puedes cocinar el brócoli de múltiples maneras y sus resultados te sorprenderán. ¡Anímate a probarlo!

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