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7 trucos para vender una idea a tu jefe y que te la compre

Prepara esa idea con el máximo detalle, busca el momento de exponerla, averigua a cuál de tus superiores se la tienes que contar y, sobre todo, créetela.

Todos tenemos ideas en nuestro trabajo, muchas de ellas son buenas, muy buenas o incluso ‘geniales’, esas que mejoran sustancialmente un negocio, o hacen ganar mucho dinero a una empresa.

La cuestión es: ¿cuántas de esas ideas llegan a las personas adecuadas, las que de verdad toman las decisiones? Y si llegan hasta ellas, ¿cuántas reciben el visto bueno y realmente se materializan? Para llegar a esta segunda fase es necesario presentar esa idea de una forma atractiva, es decir, saber venderla.

Sin embargo, “antes de mantener una conversación o reunión con el jefe para presentarle tu proyecto debes preparar un esquema de lo que este conlleva para poder defenderlo con buenos argumentos. En este sentido tienes que analizar el propósito de esa idea, sus fortalezas y debilidades (el valor que aportará a la organización, los recursos necesarios para llevarlo a cabo, los tiempos de ejecución, etc)”, explica Javier Caparrós, director general de Trabajando.com.

Pautas que deberías seguir

1. Cree en tu idea
Es lo más importante. Solo así serás capaz de defenderla con argumentos concretos “que dejen en evidencia que no es solo algo que te gustaría hacer, sino que has investigado el sector y los pros y contras de tu propuesta, que harán de ella una excelente inversión para la empresa”.
2. Ofrece un mensaje claro
Elige el destinatario adecuado (tu inmediato superior o un jefe de proyectos) y “transmítele tu mensaje de forma clara (seleccionando cada palabra con cuidado) y concisa, como si se tratase del elevator pitch” (el corto discurso que usan los emprendedores para presentar su idea a posibles inversores).
3. Muestra su viabilidad...
Ofrece datos que dejen claro los beneficios que se pueden conseguir con la implementación de esa idea. En esta fase, “debes definir los recursos económicos y humanos necesarios para desarrollarla”.
4. ... y que es una solución
Demuestra que tu propuesta es la solución a un problema o una situación específica, “que es diferente, innovadora, y que hará que tu empresa sobresalga frente a la competencia”. 


5. Calcula los plazos
Define éstos y las tareas que hay que seguir para poner en marcha la idea. “Recuerda que siempre será mejor hablar de un periodo de tiempo más amplio que el que se contempla al principio, al preparar la estrategia de lanzamiento y ejecución”.
6. Defiende sin atacar
“Por supuesto, nunca plantees la solución que ofrece tu idea atacando a alguien, o, por el contrario, parecerá que no cuentas con argumentos o conocimientos sólidos para su defensa”.
7. Prepara respuestas
Después de tu presentación lo normal es que surjan preguntas, por ello “ten siempre preparadas las respuestas a las posibles dudas que podrían tirar por tierra tu propuesta. Analiza los posibles efectos negativos que pueden aparecer como consecuencia de implementar la idea, para tener preparada de antemano una solución eficiente; es decir, convierte una posible debilidad en una fortaleza”.

¿Hay que presentarla atada y bien atada?

Javier Caparrós dice que “es mejor llevar una propuesta firme y ya analizada... Cuanto más trabajada esté, más sencillo nos resultará defenderla y, por tanto, conseguir que nuestro jefe ‘nos la compre’. Por ello, cuando presentamos nuevas propuestas, el primer punto que debemos dominar es el valor añadido que la idea aportará a la organización. Por supuesto, al tratar de venderla no hay que tener todo al 100 % atado, pero sí ya un buen desarrollo. Lo que recomendamos siempre es presentar una idea evaluada y cerrada para que no se quede en la nada y el responsable pueda ver que tenemos mucho interés en que se haga realidad”.

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