¿Cómo de seguras son las tarjetas contactless?

El consumo de tarjetas contactless ha aumentado, pero aún quedan muchas dudas y precocupaciones por resolver sobre su seguridad. 

El número de las tarjetas contactless en España ha crecido un 68 % durante el año pasado, de acuerdo con un estudio de MasterCard. En 2015, este tipo de pagos sin contacto se triplicaron en nuestro país y hay más de medio millón de TPV habilitados para el pago contactless en los comercios.

 

Sin embargo, con el aumento del uso de este nuevo método de pago también han crecido las preocupaciones sobre su seguridad y es que su ventaja más característica, no tener que introducir el pin en compras menores a los 20 euros, se ha convertido en su mayor inconveniente a la hora de convencer a los usuarios de que trata de un método de pago seguro

 

Cómo utilizar el contactless de forma segura

 

La principal preocupación que frena el uso de las tarjetas contactless es el miedo de se pierda o la roben y que su uso sin nuestro consentimiento sea más fácil ya que cualquier persona, sea o no el titular de la tarjeta, podrá realizar compras menores a 20 euros sin necesidad de introducir el pin.


Pero existen diferentes métodos de seguridad para que los pagos sin contacto sean totalmente seguros ya sean a través de tarjetas, teléfonos móviles o wearables, entre otros:

Cambiar la modalidad de pago: de esta manera, sea cual sea el importe del gasto que realicemos, nos pedirán el código de seguridad.

 

Activar las alertas: prácticamente todas las entidades ofrecen servicios de alerta a través de SMS o a través de las carteras digitales para que nos envíen un aviso cada vez que se realice una operación con nuestras tarjetas.


Desactivar las tarjetas: otras carteras digitales van más allá y piden que, además de introducir el pin, tengamos que confirmar ciertos pagos a través de la aplicación o nos ofrecen la posibilidad de “apagar” nuestras tarjetas cuando no se utilicen y “encenderlas” cuando la vayamos a utilizar.

 

Otra de las razones por la que estas tarjetas causan desconfianza, es el miedo a que cualquier persona con un TPV pueda acercarlo a nuestra cartera y “cobrarnos” sin nuestro permiso. Aunque, esta posibilidad es tan poco probable que ni siquiera deberíamos tenerla en cuenta.

 

De todas maneras en el hipotético caso de que una persona pudiese acercarse con un TPV portátil y realizar el pago fraudulento, todas las entidades financieras ofrecen seguros antifraude que cubrirán estos gastos y que, gracias a la identificación de cada datafono, será fácil de identificar y denunciar.

 

Si esta improbable opción nos sigue preocupando, es posible encontrar en el mercado fundas de tarjetas inhibidoras de la tecnología contactless para que no se pueda utilizar siempre que esté guardada en la cartera.

 

Por HelpMyCash.

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