Pedir una excelencia: cuándo, cómo y por qué

El derecho a suspender por un tiempo el contrato laboral (de forma voluntaria, forzosa o para dedicarse al cuidado de un hijo o un familiar) está amparado por el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores. Pero para solicitarlo hay que cumplir una serie de requisitos. Lee las respuestas que nuestro experto, Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España ofrece a 4 lectoras de Mía.

¿Cuántos tipos de excedencia hay? ¿Todos los trabajadores tenemos derecho a pedirla?

Depende del tipo de excedencia que se solicite. Si es voluntaria, el empleado debe haber trabajado en la empresa durante al menos un año (si disfrutó de una excedencia anterior, tienen que haber pasado al menos 4 años para poder pedirla de nuevo). Podrá tener una duración de entre 4 meses y 5 años. La forzosa se concede obligatoriamente cuando el trabajador es elegido para desempeñar un cargo público. Por último, está la que se solicita por cuidado de hijos o familiares. En el caso de los hijos, se exige que sean menores de 3 años –incluyendo adopción o acogida– y se otorga por un periodo de 3 años; mientras que en el caso del cuidado de familiares (de hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad: padres, hijos, abuelos, hermanos o nietos) se concede por 2 años. 

Quiero reincorporarme tras un tiempo en excedencia, pero temo que no haya un puesto para mí, ¿qué hago?

En el caso de excedencia voluntaria no se tiene reserva de plaza, sino un derecho preferente para regresar en cuanto haya una vacante en su grupo profesional o inferior. El trabajador está obligado a notificar su deseo de reincorporarse al menos un mes de antes, y será la empresa la que valore si vuelve a su antiguo puesto o si debe esperar al no haber vacantes. Eso sí, el silencio por parte de la empresa puede ser interpretado como un despido, para lo cual se podría solicitar la prestación por desempleo. Cuando la excedencia es forzosa, el trabajador puede reincorporarse a su puesto tras dejar su cargo público. Si es por cuidado de un hijo o un familiar durante el primer año se reserva el mismo puesto, y a partir de ahí, se podrá volver a un puesto del mismo grupo profesional o categoría equivalente. Este es el procedimiento general, pero la situación puede cambiar si lo establece el convenio o si existe un pacto entre empresa y trabajador. 

¿Durante ese periodo de suspensión laboral puedo trabajar en otra empresa?

En el caso de las excedencias voluntarias sí es posible, incluidas empresas del mismo sector siempre que no exista una cláusula en el contrato que lo prohíba o incida en competencia desleal. En el supuesto de excedencia por cuidado de hijo o familiar se analizaría cada caso. En principio no es fácil que se admita, ya que el objetivo de la excedencia es tener tiempo para cuidar de alguien. Sin embargo, también hay empleos que por sus características permiten conciliar. En todo caso, es imprescindible revisar el contrato para confirmar que no hay cláusulas que lo prohíban.

¿Cómo le planteo al empresario que me quiero coger una excedencia?

Aunque es un derecho del trabajador y la empresa no puede negarse a concederla, si cumple los requisitos, es conveniente seguir unos pasos. Para solicitar la excedencia voluntaria el empleado debe rellenar un documento con la fecha de inicio y finalización de su disfrute. Es aconsejable hacerlo al menos 15 días antes para que la empresa pueda reorganizarse. Si se solicita por cuidado de hijos o familiares, es oportuno que el trabajador entregue la fotocopia del libro de familia. En caso de cuidado de familiar, conviene mostrar un informe médico de la enfermedad de esa persona, un justificante en el que conste que no tiene una actividad retribuida y un certificado en el que se demuestre que está a su cargo. Si la empresa aprueba la solicitud procederá a efectuar la liquidación, ya que es posible que el empleado no se reincorpore.

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