Pensamientos: la flor del invierno

Los pensamientos llenan de color los meses más fríos. Ahora es el momento de sembrarlos para disfrutar entonces de sus radiantes colores.

Los pensamientos llenan de color los meses más fríos. Ahora es el momento de sembrarlos para disfrutar entonces de sus radiantes colores.

 

Hay muchas variedades de esta planta y todas proceden de una misma especie llamada Viola Tricolor, porque en sus pétalos se mezclan hasta tres colores. En los meses en los que los días son cortos y con poca luz, cuando la mayoría de las plantas deja de florecer, los pensamientos ponen la nota de color en los jardines.  

 

Dónde plantarlos

Aunque resisten bien el frío y las heladas, deben cultivarse a pleno sol o en una zona de semisombra. No son plantas delicadas, pero hay que tener cuidado con los riegos porque si la tierra se encharca se pudren rápidamente. Además, hay que procurar que los pétalos no se mojen, por lo que es aconsejable poner estas flores bajo las hojas de otras plantas más grandes que los protejan de la lluvia.

Atención a las plagas

Los pensamientos son presa fácil de la araña roja y los pulgones y un plato exquisito para las babosas y caracoles, plagas que es necesario combatir inmediatamente. La enfermedad más habitual en ellos es el oídio, un hongo fácil de reconocer porque la planta afectada se cubre de un polvo grisáceo y que no penetra en las hojas, por lo que es fácil de tratar.

Un remedio casero

Esta planta contiene ácido salicílico, taninos, flavonoides y cantidades importantes de vitamina C que la convierten en un potente diurético y laxante y hace que tenga efecto depurativo. La infusión de hojas y flores de pensamiento ayuda también a combatir los síntomas del catarro y es muy efectiva para tratar afecciones de la piel como el acné.

Cuidados básicos

Temperatura. No le tiene miedo al frío y resiste muy bien las heladas, por lo tanto nunca debe estar en el interior, ya que el calor le hace daño.

 

Riego. Durante la época de floración se debe regar cada dos o tres días, pero de forma moderada: hay que procurar que la tierra esté siempre húmeda y evitar que el suelo se encharque. Es imprescindible proporcionarle un buen drenaje.

 

Luz. Es preferible que esté a pleno sol aunque se desarrolla bien en zonas de semisombra.

 

Abono. Conviene utilizar un abono específico y añadirlo al agua de riego durante el tiempo que dure la floración.

 

Multiplicación. Los pensamientos se multiplican por división de la mata o por semillas. Las plántulas tardan cuatro semanas en nacer, así que si se siembran de forma escalonada tendrás flores durante más tiempo.

 

Un consejo: para alargar la época de floración, retira todas las flores marchitas y corta las puntas de los tallos; pronto aparecerán nuevos capullos.

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