Revista Mía

Cómo distinguir cerezas y picotas

El consumo y exportación de esta fruta de proximidad se dispara en nuestro país, pero muchas personas siguen sin saber las diferencias entre unas y otras.

En España, la cereza es una de las frutas de moda. Así lo demuestran los números: en la campaña 2021/2022, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción total de cereza en España fue de 101.139 toneladas, un 22% más que en la campaña anterior. Sin embargo, todavía nos cuesta mucho diferenciar entre cereza y picota. ¿Conoces sus diferencias?
Por regiones, Aragón y Extremadura destacan con mucha diferencia sobre el resto de comunidades en las que se producen cerezas. Ambas están a años luz de Cataluña y Andalucía, que son las únicas zonas de España con una producción reseñable. La cereza aragonesa suele ser la primera en llegar a la mesa, especialmente la del Bajo Aragón, donde madura antes, mientras que la extremeña, que no solo se produce en el Jerte aunque sea el nombre con el que se comercializa, aparece un poquito más tarde, en las semanas de transición entre la primavera y el verano.
En Aragón, es la cereza lo que más se produce, mientras que en el Jerte y alrededores son las denominadas picotas —a excepción de la cereza de variedad Navalinda, que no es picota—, que también son cerezas pero con diferencias importantes en su aspecto.y sabor. El ministerio explica al respecto de la DOP Cereza del Jerte que las picotas “son cerezas que tienen como diferencia esencial la de desprenderse de forma natural del pedúnculo en el momento de la recolección”. Esta es la principal diferencia en cuanto a visibilidad; es la más fácil de reconocer: si tienen tallo, son cerezas, ya que las picotas, más maduras, se caen del árbol dejando el tallo atrás. Así se recolectan.

Por el rabito las diferenciarás

Desde el Consejo Regulador de la DOP Cereza del Jerte se insiste en este detalle del rabito. “Una característica única de la Picota del Jerte es que se desprende del árbol dejando en él su rabito, de forma natural. Por tanto, el punto de unión con el pedúnculo queda perfectamente cicatrizado y la fruta se conserva mejor y durante más tiempo”, explican. Eso sí, que en la caja no veas rabinos no garantiza que sean picotas. “Un fraude habitual es quitar el rabito manualmente a otro tipo de cerezas para hacerlas pasar por picotas. En este caso, la fruta sangra por el agujero que conectaba fruta y rabito”, advierten desde el citado consejo regulador.
Además de su origen y de la ausencia del rabito, existen algunas otras diferencias entre cerezas y picotas. Por ejemplo, el tamaño de las cerezas suele ser más pequeño y su hueso, más grande —depende de la variedad producida; en la DOP Cereza delJerte se contemplan cuatro distintas: Ambrunés, Pico Negro, Pico Limón Negro y Pico Colorado— . La piel, en general, es más tersa que la de la picota, que al ser una cereza más madura suele ser más dulce. Esto es, la picota es carnosa, dulce y de color intenso, mientras que la cereza suele no siempre es igual de dulce, y generalmente es más pequeña.
Por estas características generales, la picota suele ser un poquito más cara que la cereza, de manera que el precio es otra de las claves para diferenciar ambos productos. En cualquier caso, unas y otras están muy buenas y son, además, productos muy sostenibles al ser de cercanía. Sin duda alguna, hay que aprovechar al máximo su corta temporada, tanto para comerlas solas, “como pipas”, como para preparar platos con ellas como, por ejemplo, un pastel frío o un tartar de atún.
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