Revista Mía

Así es como puedes congelar huevos

Te mostramos las dos alternativas con las que lo puedes conseguir con éxito: con cáscara y separando claras de yemas

En el capítulo del día de preguntas curiosas y prácticas en el ámbito de la cocina casera que quizá nunca te hayas planteado antes, damos respuesta a si se puede congelar un huevo y, en caso afirmativo, cómo.
Dado que es cierto que se pueda congelar y luego se pueda disfrutar en condiciones adecuadas, no perdemos el tiempo deshojando la margarita y directamente vamos al grano de la cuestión: de qué manera se pueden congelar los huevos para que queden bien.
En realidad, habría que hablar en plural porque hay incluso tres formas de hacerlo. Sin embargo, una de ellas, cocido, no es la más recomendable porque después puedes tener problemas con la textura y sabores.
Dicho esto, hemos comprobado en casa hasta dos maneras diferentes de congelar los huevos frescos, que es como se debe hacer esta curiosa tarea culinaria en casa. Conocíamos la teoría de ambas técnicas, pero además las hemos comprobado paso a paso gracias a influencers de cocina casera que las han compartido en algún momento en sus perfiles, por lo que adjuntamos prueba física en cada uno de los dos ejemplos.

Con cáscara

Es la menos recomendada porque puede romperse debido a que en el congelador aumenta su volumen. Y cómo se rompa, el congelador se pondrá perdido. Hazlo, en todo caso, poniendo el huevo en un recipiente o bolsa hermético para que si se rompe, te evites la parte de la limpieza.
Como ves en este vídeo de Paulina Cocina, puede salir bien. De ser así, cuando esté duro como, congelado todo su núcleo, la yema, pélalo tras atemperarlo en agua tibia mínimamente, lo justo, y córtalo en capas tipo rodajas. De esta forma tendrás minihuevos que una vez hechos en la sartén podrás utilizar, por ejemplo, para tus aperitivos y platos, de una manera similar al uso que se les da a los huevos de codorniz porque el tamaño es similar.
Es una fórmula muy interesante para salvar los huevos que te sobren, se vayan a caducar o la cáscara se ha roto parcialmente (poquito).

La textura y el sabor se consiguen mantener mejor al congelar un huevo si separamos clara y yema al hacerlo. Es un recurso ideal en este caso si te sobran muchas claras, lo cual puede ocurrir al hacer recetas dulces.
Para congelar así el huevo puedes utilizar todo tipo de moldes, pero la mejor idea que hemos visto hasta ahora es la de Laura López Mon, que recurre a un molde de magdalenas para ello.

  1. Pone en un molde de silicona las yemas y claras separadas previamente utilizando la cáscara del mismo partida por la mitad como soporte. Una yema o clara por cada espacio del molde. Insiste López Mon en que sea de silicona el molde porque facilita la tarea. “No es necesario engrasar el molde con nada”, dice.
  2. Introduce en el congelador hasta que solidifique.
  3. Una vez congeladas, las desmolda e introduce en una bolsa zip para que ocupe menos espacio.
  4. Saca del congelador aquellas que necesita. Basta con dejar que se descongelen como cualquier otro alimento, solo que con las yemas has de ser especialmente cuidadoso si quieres utilizarlas en buen estado. 
     
Otra opción alternativa que propone Laura López Mon es congelar los huevos ligeramente batidos con un tenedor y hay quien lo hace con la yema también añadiendo una pizca de azúcar si las vas a usar en repostería.
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