Revista Mía

Los mejores aceites de oliva virgen extra según la OCU

La OCU publica, tras realizar un estudio independiente, la lista de los aceites de oliva virgen extra que se pueden encontrar en el mercado.

El aceite de oliva es uno de los ingredientes estrella de la dieta mediterránea. Además de tener un sabor increíble, es un condimento versátil y que da un toque diferente a cualquier plato sencillo. El llamado “oro líquido” está cargado de beneficios para la salud y entre sus componentes podemos encontrar grasas monoinsaturadas y ácido oleico, beneficiosos para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Con su consumo, puedes combatir los riesgos de la diabetes tipo dos, ya que es capaz de reducir los casos de esta variedad de diabetes hasta en un 50 %. Las grasas monoinsaturadas que contiene son las encargadas de regular niveles de azúcar y de insulina. El aceite de oliva posee casi un 80 % de grasas buenas, y gracias a ello se puede reducir el nivel de colesterol malo (LDH), disminuyendo los riesgos de sufrir accidentes cerebrovasculares y cardiopatías.
Dentro del mercado encontramos una gran variedad de aceites, entre las que se encuentran el aceite de oliva virgen extra. Pero, ¿cuál es la diferencia entre el aceite de oliva común y el virgen extra? Esta diferenciación se debe a la calidad de la aceituna seleccionada, de ahí su variación en el precio y en el sabor. Su grado de acidez no puede ser mayor de 0,8 % y está considerada de máxima calidad por tratarse de aceite 100 % zumo de aceituna, a diferencia de la de oliva común.
La organización OCU ha  hecho un estudio analizando, en un laboratorio independiente, más de 40 muestras de aceite de oliva calificadas como virgen extra. Todas ellas se adquirieron de forma anónima en establecimientos al alcance los consumidores, como supermercados e hipermercados. Entre las muestras seleccionadas, se eligieron marcas conocidas, pero también marcas propias de supermercados, como DIA o Alipende de Ahorramas.
La OCU se centró en el etiquetado, para comprobar que se ajusta a la normativa; en la autenticidad,  la comprobación de que el producto no se mezcle con otros aceites diferentes; en su nivel de acidez; la calidad del fruto y un análisis sensorial. Este último determina si se trata de aceite virgen o virgen extra, algo que se detecta en boca cuando se encuentra algún ligero defecto en la cata. Los resultados han desatado la polémica. ¿Son realmente "virgen extra" todos los aceites que dicen serlo? La OCU no está muy de acuerdo...
tracking