Revista Mía

Cómo preparar ajvar para salir del clásico hummus

Es uno de los patés vegetales más ricos y fáciles de hacer que vas a probar.

El Mediterráneo, en toda su extensión, es zona de patés vegetales. Y uno de los menos conocidos en España, donde ya hace mucho tiempo que nos enganchamos al hummus, por ejemplo, es el ajvar. Se trata de una receta típica de los Balcanes, especialmente a partir de la llegada del otoño, que puedes preparar en casa con relativa facilidad.
El nombre de ajvar hace referencia a una crema vegetal elaborada a base de pimientos rojos, berenjena y ajo. Puede incluir guindilla o un poquito de vinagre, pero son los tres ingredientes citados en primer lugar los que no pueden faltar.
El más importante, de ahí el color resultante de esta crema untable, es el pimiento rojo. En los Balcanes se recogen a finales de verano y comienzos de otoño, de ahí que que se una receta apreciada en esta época del año. Para cocinarla, es importante asar dichas hortalizas, también las berenjenas, aunque a la manera tradicional se hace en horno de leña o sobre brasas. Utiliza aquel método que te vaya mejor y puedas reproducir en casa, pero debes saber que basta con asar la verdura en el horno a la manera clásica.
Ajvar

AjvarMeliha Gojak

Ya sabes que con los pimientos negros, cuanto más tiempo los dejes, hasta que la piel esté negra, mejor. Esto hará que la carne esté mucho más jugosa y tierna.
Lo que se suele hacer después para preparar la pasta es cocer a fuego lento toda la verdura asada ya triturada. En realidad, pasada por una máquina de hacer carne, pero tú en casa lo puedes triturar sin más. Al cocinar la mezcla resultante, se consigue que se combinen los sabores, incluido el del ajo, y que se concentre más el paté. Y por ende, el sabor del mismo, además de que la textura resultante sea más untuosa, ideal para untar en pan o para utilizar como acompañamiento de carnes a la parrilla y de cualquier otro plato. En los Balcanes, en concreto, se suele servir el ajvar con los cevapi, una especie de salchichas típicas de esta zona de Europa.
Puedes acortar todos los procesos si lo preparas en casa —por ejemplo, también se puede hacer con la ayuda de un soplete la primera parte de la receta y así no tener que hornear la verdura— pero cuantas más horas se cocine a fuego lento la mezcla, más se parecerá al ajvar tradicional.
Esta es una alternativa más, diferente a las muchas que seguro conoces y ya reproduces en casa, de aprovechar unos pimientos rojos asados, un recurso inmejorable en cualquier cocina de casa. Es imposible que no mejoren el menú semanal, da igual si los aliñas con cominos y aceite de oliva y los usas como acompañamiento de carnes y pescados, si los aprovechas como base de ensaladas; si los disfrutas en bocadillos —con atún o lomo, por ejemplo— o si, como es el caso, te animas a preparar un paté vegetal con ellos. Da igual: el caso es que nunca falten los pimientos rojos asados en tu cocina.
tracking