Hidrátate... ¡en la Ducha!

Durante o después... Existen muchas opciones para dar bienestar a tu piel. ¡No tienes excusas!

Deshidratación es sinónimo de desprotección. Una piel excesivamente reseca es siempre más vulnerable a las agresiones externas y más propensa a sufrir enfermedades dermatológicas. Por eso se insiste tanto en que debemos hidratarnos. Afortunadamente, las fórmulas renovadas de los geles o espumas de ducha tienen cubierta, cada vez más, la necesidad hidratante externa de nuestra epidermis. Pero no es suficiente para llegar a los niveles óptimos que nuestro cuerpo necesita. Debemos completar el gesto de higiene corporal con otros productos, ya sean aceites, lociones o cremas.

Más del 60 % no se hidrata. Concretamente, el 63 % de la población reconoció -según una encuesta realizada por Eucerin- que, al salir de la ducha, ya daban por concluida la fase de hidratación. Además de esta excusa, la falta de tiempo, la pereza y la desagradable sensación pegajosa de las lociones fueron otras de las justificaciones que argumentaron las personas consultadas por esta marca para no realizar esta importante tarea.

En mojado o en seco. Por suerte, y desde hace ya tiempo, existe una solución cómoda y rápida pensada para las personas a las que les cuesta realizar estos gestos: las cremas que se pueden utilizar con la piel mojada, mientras aún estamos en la ducha. ¿El modo de empleo? ¡Muy sencillo! Aplícate un poco del producto con las manos, repártelo bien por todo el cuerpo y luego retíralo con agua. Al secarte, notarás tu piel completamente nutrida sin tener que añadir nada más. Sin embargo, la irrupción de este tipo de hidratación en el mundo de los cuidados de belleza no ha desterrado a la tradicional. Las opciones en mojado o en seco conviven en armonía. Son dos alternativas, igual de válidas, para cumplir una misma misión: que nuestra piel esté perfectamente cuidada. No lo olvides, es salud.

6 CLAVES PARA UNA DUCHA PERFECTA
El departamento médico de Eucerin nos da estosconsejos:
- Usa geles con textura oleosa. Para limpiar y reforzar la barrera protectora de tu piel.
- ¡Ojo con la temperatura del agua! Lo recomendable es que esté templada, entre unos 28 ºC y 30 ºC.
- No te excedas con el tiempo. ¡Diez minutos como máximo! Pasado este momento, la dermis empieza a perder capas de protección.
- ¡Cuidado con la esponja! Sobre todo si tu piel es sensible, porque te puede exfoliar demasiado. Mejor, aplícate el jabón con las manos.
- Sécate con una toalla de rizo, y hazlo suavemente. No retires la humedad de forma brusca, puedes favorecer la aparición de rojeces.
- Hidrátate ¡siempre! Con la piel mojada o seca. Se trata de reponer la capa protectora que pierdes cuando te duchas.



DE COMPRAS:
1. Gel Edición Recuerda (2,99 €), Moussel.
2. Pastilla de jabón Pure & Sensitive (1,20 €), Dove.
3. Lait Fluide Corps Hidratant 24H (19,95 €), Nuxe.
4. Loción hidratante Bajo La Ducha (13 €), Eucerin.
5. Aceite Reafirmante (54,90 €), Collistar.
6. Bajo La Ducha Body Lotion,(4,99 €), Nivea.
7. Gel dermo ProHydrate (2,80 €), Sanex.
8. Espuma Flower Shower (8 €), Rituals.

Por: Rosa Salom.

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