Por qué se estropean tan rápido las fresas y cómo conservarlas más tiempo

Están deliciosas, pero duran frescas un suspiro. Pon en práctica estos trucos y alargarás su vida útil.

Las fresas son una de las frutas de primavera más deliciosas. Son saciantes, muy versátiles en la cocina y presentan un atractivo color rojizo que invita a darles un bocado. Por si fuera poco, también son muy saludables, pues tienen muy pocas calorías y altos niveles de vitamina C (entre otras propiedades). Sin embargo, no todo son ventajas, y es que tienen un gran contra: se estropean muy rápido.

Estamos en plena temporada de fresas, así que resulta inevitable no llevarse una cajita de esta fruta cada vez que pasamos por la frutería. ¡Tienen tan buena pinta! Pero su buen aspecto dura muy poco. Seguro que te ha pasado eso de meterlas en la nevera y que a los dos días ya estén la mitad de ellas podridas. Pero, ¿por qué sucede esto?

Por qué se estropean tan rápido las fresas

Este fruto rojo se echa a perder muy rápido en comparación con otras frutas como manzanas, kiwis o plátanos (por poner algunos ejemplos). La diferencia entre estos y las fresas es la cáscara, la responsable de proteger la fruta del estrés del medioambiente preservando su interior. En el caso de las fresas, dicha cáscara es inexistente, por lo que está más expuesta a agentes externos como temperatura, roces y presión, entre otros.

Otro de los motivos por los que las fresas duran tan poco tiene que ver con la forma de conservarlas. Las fresas son muy sensibles al etileno, un gas natural que emiten plátanos, manzanas y peras (entre otras) y que es el responsable de la maduración y envejecimiento de las frutas. Si guardas los ejemplares mencionados junto a las fresas, lo más probable es que estas se estropeen mucho antes.

Trucos para que las fresas duren frescas más tiempo

Aunque es una fruta delicada, existen ciertos aspectos a tener en cuenta que pueden alargar un poco su vida útil. Su conservación no solo depende del modo de almacenamiento en casa, también hay que tener en cuenta cómo escoger las más adecuadas. Te recomendamos que escojas siempre aquellos ejemplares con un color rojo brillante, tallos verdes y aroma fresco. Hay que tratar de evitar las que tengan un color pálido, estén dañadas o tengan los tallos secos. Una vez en casa, esto es lo que puedes hacer para retrasar su envejecimiento.

  • Evita la humedad. El contacto de las fresas con la humedad hace que se estropeen mucho más rápido. Una buena manera de evitarlo es poner papel de cocina absorbente en el fondo de la bandeja.
  • Guárdalas en un recipiente con agujeros que permitan el paso de aire, pues de este modo pueden respirar bien y no se ponen blandas.
  • No retires los tallos. Parece una tontería, pero este gesto es uno de los responsables del deterioro de las fresas. Córtalos justo antes de comerlas, nunca antes.
  • Tira las fresas estropeadas. Es recomendable tirarlas a medida que se vayan pudriendo. De este modo evitas que los microorganismos entren en contacto con las que están en buen estado y estas se dañen.
  • El truco del vinagre. Lávalas con una parte de vinagre y 3 de agua antes de meterlas en el frigorífico. Así eliminarás las esporas del moho y la bacteria que las estropea. Recuerda secarlas muy bien antes de guardarlas.

Continúa leyendo