¿Cómo hacer queso paneer? Así es la receta más famosa de la India

Este queso blanco y fresco sin sal -que no requiere de curación ni cultivo- es muy fácil de preparar en casa.

paneer
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¿Te suena el nombre “paneer”? Si te gusta experimentar en la cocina y conoces todas las gastronomías del mundo, es probable que sí. Pero si no… te lo contamos. Paneer es el nombre de un queso blanco y fresco sin sal -que no requiere de curación ni cultivo- y que es muy fácil de preparar en casa. Es el queso más famoso de la India -y uno de los alimentos más importantes en los países del sur de Asia-, que se utiliza en multitud de recetas y elaboraciones.

El paneer tiene un sabor lechoso muy suave y una textura densa y quebradiza que va muy bien para contrarrestar todos los sabores picantes fuertes que se usan en muchos platos indios clásicos, como el curry. Además, debido a que no se derrite como otros quesos, los trozos se pueden mezclar en sopas y permanecer intactos. ¿Interesada en probar este pequeño manjar que se puede aprovechar de tantas formas? Te alegrará saber que puedes preparar paneer de una forma facilísima sin salir de casa, con tan solo dos ingredientes que tendrás en tu nevera: un litro de leche entera y un limón. ¡Toma nota del proceso de elaboración!

Cómo preparar paneer

Pon un litro de leche entera a hervir en un cazo de fondo grueso, para que no se queme. Después, exprime un limón entero, reduce el fuego y añade lentamente el jugo obtenido a la leche, revolviendo todo el tiempo con una cuchara. De esta forma el queso debería empezar a cuajar de inmediato.

queso paneer
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Retira la leche del fuego y déjala reposar durante unos 10 minutos para que el ácido tenga tiempo de separar por completo la cuajada y el suero. Después, forra un colador con un trozo de gasa fina de cocina y cuela la cuajada. Pon bajo el grifo el colador con la tela y el queso obtenido, enjuagándolo bien para quitar todo el sabor que haya podido dejar el limón. Por último, recoge toda la gasa, ciérrala y escurre todo el agua que puedas.

Para terminar, haz una bola con el queso y colócalo en una tabla o mesa que no sea porosa. Colócale encima algo de peso (un plato con una olla con agua, por ejemplo), y déjalo prensar durante 2 horas. ¡Y listo!

Transcurrido ese tiempo tendrás un queso fresco que podrás partir fácilmente. Puedes echarlo a ensaladas, a rellenos (para suavizar el sabor), a arroces, a sopas… ¡Tú eliges!

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