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Patatas fritas de calabaza: receta crujiente y divertida para el otoño

Crujientes y deliciosas, estos bastones fritos de calabaza cocinados al horno pueden convertirse en los sustitutos ideales de las tradicionales patatas fritas. Una opción diferente y única para disfrutar durante el otoño.

Patatas fritas de calabaza
Foto: Istock

El otoño es la mejor temporada para las frutas y verduras. Y uno de los alimentos más populares en esta época del año es la calabaza. Y, con ella, además de mermeladas, cremas y purés, podemos hacer unas exquisitas patatas fritas de calabaza. La opción ideal para sustituir las tradicionales papas fritas.

Una vez ha llegado el otoño, es cierto que con él aparecen todos los colores, alimentos y productos típicos de la época. Basta con ir al mercado, o al supermercado, para descubrir las innumerables variedades de frutas y verduras. Y ver cómo, además, algunas de ellas son especialmente más sabrosas esta temporada.

No en vano, puede que ya hayas notado que el otoño es la temporada por excelencia de la calabaza, ¿a que sí? Efectivamente, el otoño nos trae una gran variedad. Y, en nuestro país, tenemos distintos tipos, colores, tamaños y formas. 

Lo importante es aprovecharnos de este alimento tan versátil, sobre todo en la cocina, ya que se puede usar tanto en platos salados como dulces. Y aunque me apasiona el pastel de calabaza (suelo elaborarlo con una base de crema de castañas y corteza de galleta), una de mis recetas favoritas consiste en cortar la calabaza en cubos, ponerla en una bandeja para hornear, añadir algunas hierbas, como romero y tomillo, luego sal, pimienta, y olvidarnos por un tiempo. 

Y, en este sentido, podemos aprender a elaborar en casa unas deliciosas —y crujientes— patatas fritas de calabaza. Se trata de una opción divertida, ideal como sustituto de las tradicionales patatas fritas, y que de seguro encantará a los más pequeños de la casa.

Receta de patatas fritas de calabaza

Receta de patatas fritas de calabaza
Foto: Istock

Ingredientes:

  • 1 calabaza pequeña
  • 2 cucharaditas de maicena
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de romero
  • 1 cucharadita de tomillo
  • ¼ taza de perejil fresco picado
  • 3 cucharadas de queso parmesano rallado
  • ½ cucharadita de sal marina gruesa

Elaboración:

Con la ayuda de un cuchillo bien afilado, y con cuidado de no cortarnos, cortamos la calabaza por la mitad. Seguidamente, retiramos las semillas y la pulpa (si lo deseas, puedes reservar las semillas para tostar al horno).

Cortamos los dos extremos de cada mitad de la calabaza. Luego, cortamos cada mitad por la mitad nuevamente. Y, con la ayuda de un pelador de verduras afilado, pelamos los trozos de calabaza. Luego, cortamos las piezas peladas dándoles una forma similar a la que tienen las patatas fritas tradicionales (alargadas, con forma de bastón).

Colocamos la calabaza cortada en un cuenco o tazón grande y las cubrimos con agua fría. Dejamos que se remojen durante al menos 30 minutos, aunque es preferible incluso hacerlo durante toda la noche.

Cuando la calabaza se haya remojado bien, precalentamos el horno a 200 ºC. Cubrimos dos bandejas o más para hornear con un poco de papel de horno (o papel pergamino), y las dejamos a un lado.

Escurrimos las patatas fritas de calabaza y, seguidamente, las secamos bien con la ayuda de servilletas de papel. 

Llenamos una bolsa grande para alimentos, con cierre de cremallera, con los bastones de calabaza, y luego las cubrimos con maicena. Cerramos la bolsa y la agitamos para cubrir todos los trozos de calabaza.

Colocamos ahora los bastones de calabaza en un tazón grande, rociamos con el aceite de oliva y luego, con la ayuda de las manos, removemos muy bien. Espolvoreamos el romero y el tomillo por encima, el pimentón dulce y el ajo en polvo, y mezclamos de nuevo hasta que todo se encuentre bien cubierto.

Extendemos los bastones de calabaza en una sola capa sobre las bandejas de horno que hemos preparado anteriormente. Introducimos en el horno precalentado, y horneamos durante 10 a 15 minutos. A mitad de cocción le damos la vuelta a las calabazas para que se doren por ambos lados, hasta que estén crujientes y doradas.

Mientras nuestras patatas fritas de calabaza se hornean, combinamos el queso parmesano con el perejil fresco y la sal marina.

Finalmente, tan pronto como nuestras patatas fritas de calabaza salgan del horno, espolvoreamos la maravillosa mezcla de queso parmesano por encima. Se recomienda servir inmediatamente, para que nuestras patatas de calabaza continúen crujientes y deliciosas.

Christian Pérez

Christian Pérez

Editor de Gaia Media Magazines y creador de revistas como Natursan, Vegveggies o Saludablementebien. Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas

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