Codillo de cordero con verduras y canela

El toque de canela, en un asado convencional, se convierte en un plato exótico con reminiscencias árabes.

Ingredientes:

  • 4 codillos
  • 3 cebollas medianas
  • 3 zanahorias
  • 200 g de pasas sultanas
  • 1 rama de canela
  • 50 pistachos pelados y crudos
  • 200 ml de agua o caldo de carne
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • 250 ml de vino de Jerez seco
  • laurel
  • romero
Tiempo de preparación: 45 minutos
Tiempo de cocción: 75 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Carnes
Sin gluten

Elaboración:

  1. Cortar las zanahorias en rodajas. Pelar las cebollas y cortarlas en octavos. Picar los pistachos a cuchillo. Salpimentar los codillos y ponerlos en una fuente para horno con aceite de oliva, la canela y el caldo de carne o agua.
  2. Precalentar el horno a 180 °C e introducir los codillos. Ir regándolos con su jugo, para que se doren y se vayan cociendo con suavidad. Pasados 30 minutos, sacar la fuente del horno, extraer los codillos, añadir las verduras y volver a poner los codillos encima de estas. Hornear a 160 °C y regar con el vino. Dejarlos 45 minutos, aproximadamente.
  3. Cuando la carne del codillo se despega del hueso, está listo para emplatar. Servir en un plato las verduras, el codillo, su salsa y los pistachos picados por encima.

Consejos para hacer un buen caldo de carne

El caldo de carne es una de las elaboraciones más básicas de la cocina. Se suele utilizar EN infinidad de recetas para dar sabor o simplemente para degustarlo en una sopa de carne clásica.

El fondo oscuro (como se conoce a este caldo) se elabora con ingredientes tostados al horno o en cazuela. Normalmente, se utilizan huesos de animal, principalmente vaca, junto a verduras como puerro, zanahoria, cebolla, nabo, tomate y ajo. En algunos casos, se añade jamón o pollo para lograr un sabor más intenso.

Para hacerlo, se deben añadir muchos huesos para dar más sabor. Un truco es pedir al carnicero los huesos de las carnes que compremos y posteriormente guardarlos en el congelador. De esta forma, siempre tendremos reservas para cuando lo necesitemos y no hará falta comprar más piezas extra.

La preparación es bastante sencilla. Primero tienes que lavar los huesos para eliminar todas las impurezas y restos de suciedad que queden. Después las secamos en una bandeja y reservamos.

A continuación, lavamos y pelamos todas las verduras que vayamos a utilizar. Las mejores verduras para el caldo son la cebolla, la zanahoria, el tomate, el puerro, el nabo, unos dientes de ajo y una rama de apio. Troceamos las verduras en dados pequeños para que se cocinen adecuadamente.

A continuación, las colocamos en una bandeja de horno extendidas junto a los huesos preparados anteriormente. Agregamos un chorro de aceite de oliva y mezclamos todos los ingredientes. Es importante que todos los alimentos estén impregnados de aceite.

Para finalizar, introducimos la bandeja en el horno precalentado a 220º y dejamos que se tueste durante 30 minutos. No te olvides de dar la vuelta a las piezas para que se doren por ambos lados.

Cuando termine de tostarse nuestros ingredientes, los echamos a una olla con cuatro litros de agua junto a unas hojas de laurel y salpimentamos al gusto. Esta cantidad es orientativa, ya que dependerá de la cazuela que utilicemos.

Cocemos la mezcla una hora y media, eliminando la espuma y retiramos huesos y verduras. El caldo restante lo colamos y dejamos enfriar en la nevera varias horas para retirar la grasa solidificada. ¡Y ya está listo nuestro caldo casero de carne!

Continúa leyendo nuestras recetas...