Sopa de miso y verduras

Puedes decorar el plato y darle un toque de sabor interesante con un poco de cebollino picado.

Ingredientes:

  • 1 l de agua
  • 20 g de alga kombu
  • 20 g de katsuobushi (copos de bonito)
  • 10 g de alga wakame
  • 60 g de pasta de miso blanco
  • 1 zanahoria
  • cebollino fresco
  • 1 puerro
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 5 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Pasta
Light

Elaboración:

  1. Empezar preparando el caldo base, poniendo a hervir el agua con el alga kombu y el bonito seco. Pasados 15 minutos, colar el caldo y añadir el alga wakame, poniéndolo todo a fuego bajo, sin que tenga un hervor fuerte. Se hidratará en 3 minutos, aproximadamente.
  2. Pelar y lavar el puerro y la zanahoria y cortarlos en rodajas. Agregar las verduras al caldo y dejar que se cuezan durante 10 minutos.
  3. Añadir la pasta de miso con la ayuda de un colador, para que se disuelva bien. Dejar que se cocine a fuego muy suave durante 3 minutos más. Servir bien caliente.

¿Sabes qué es el miso?

El miso es un condimento esencial en la cocina japonesa por su increíble versatilidad. Este ingrediente consiste en una pasta con semillas de soja fermentadas con sal marina.

Para procesarlo, se debe dejar fermentar para que el hongo koji se active. Sus colores pueden ser muy variados. Aunque la soja suele ser el cereal más común, este alimento puede prepararse con otros como la cebada ('mugi miso') o el arroz ('aka miso'). En el caso del miso sin aditamento, se lo conoce como miso puro o 'hatcho miso'.

Sus propiedades para el organismo son muy diversas, pero la más destacada es su capacidad depurativa. Este alimento puede favorecer la eliminación de sustancias perjudiciales para el organismo.

Además, su composición es rica en calcio, hierro, fósforo, vitamina B12 y magnesio. El miso es una excelente fuente de proteínas vegetales (ideal para dietas vegetarianas y veganas) y carbohidratos. Para las personas con problemas digestivos puede ser una opción muy recomendable, ya que favorece una correcta digestión.

Por otro lado, su sabor es muy intenso, por lo que es un potenciador natural del sabor. Para utilizarlo como aderezo, se recomienda usar el puro. Este condimento es muy beneficioso porque aportará sabor y nos ayudará a evitar salsas ultra procesadas.

Para utilizar el miso, se debe prestar atención a su preparado. No debemos cocerlo a temperaturas muy elevadas ni durante mucho tiempo. De lo contrario, podríamos eliminar los microorganismos presentes en el alimento. Por ello, es mejor añadirlo al final del cocinado (sin que hierva).

Si preferimos emplearlo como potenciador del sabor, se deben añadir una o dos cucharaditas en cada plato. Esto dependerá de nuestros gustos y el tipo de alimento que usemos. En las salsas, se puede usar disolviéndolo en la pasta con más ingredientes. Pruébalo con guindilla, si eres amante del picante. En asados y salteados se puede añadir como glaseado mezclado con vinagre suave o aceite para aligerarlo.

Por último, si quieres sorprender a tus comensales, añádelo a tus postres. Queda buenísimo en helados o cremas, al crear un contraste del dulce con salado. Para los sabores intensos como el cacao, se trata de una opción ideal.

No lo dudes más y añade este ingrediente a la lista de la compra. Está disponible en herbolarios y tiendas especializadas.

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