Revista Mía

Harina de algarroba, el sustituto del cacao que se ha puesto de moda

Si estás buscando una alternativa sana y deliciosa, pero con muchas menos grasas que el cacao debes conocer todo sobre la harina de algarroba.

La gastronomía no para de renovarse y de buscar nuevos ingredientes para actualizar recetas tradicionales. Muchas veces, viajamos lejos para conocer productos que pueden modernizar nuestro recetario, pero en otras ocasiones solo hace falta redescubrir aquellos que nos han acompañado durante gran parte de nuestra historia. Es el caso de la algarroba, una leguminosa consumida por antiguas generaciones y cuyo uso y valor ha decaído con los años y la migración a las grandes ciudades.
De hecho, las vainas del algarrobo han sido un importante recurso alimentario en épocas de escasez que en la actualidad son utilizadas para la alimentación animal y también por la industria farmacéutica. Pero no solo esto,  parece que muchos han visto en la harina de algarroba un filón para postres, salsas y bebidas y un perfecto sustituto del cacao.
Empecemos situándonos; la algarroba es fruto del algarrobo, un árbol originario de la cuenca del Mediterráneo que pertenece a la familia de las fabáceas, o sea, que es una leguminosa, y como tal, se presenta en forma de vaina con semillas en su interior. Estas vainas pueden puede medir hasta 20 centímetros de longitud. Cuando alcanzan la madurez, a finales de verano, se vuelven oscuras y es cuando adquieren el sabor dulzón, como sucede con la mayoría de vegetales.
Para obtener la harina de algarroba, se deben moler las vainas de la algarroba maduras y sin semillas (tras deshidratarlas y tostarlas) hasta obtener un polvo muy fino y de color parecido al cacao puro, pero algo más claro. Esta harina es perfecta para utilizar en la cocina o para añadir a batidos, yogures, etc… ya que no necesita ser cocinada.
Entre las muchas virtudes de la harina de algarroba, destaca su efecto prebiótico, ya que sus fibras ayudan a mejorar la flora intestinal fermentativa. Además, afirman ayuda a prevenir infecciones y problemas gastrointestinales, que su contenido en taninos la hace un alimento rico en antioxidantes, además de considerarse antiinflamatoria, saciante y ofrecer beneficios para la salud cardiovascular y del sistema renal.
Si quieres conocer más virtudes de la harina de algarroba y saber cómo puedes utilizarla en tu cocina, te lo contamos todo en la siguiente galería.
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