Revista Mía

5 maneras fáciles para comer más vegetales todos los días

La mayoría de las veces no comemos la cantidad de vegetales recomendada aunque sepamos que son la opción más saludable. Te mostramos cómo conseguirlo sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

Con el ritmo de vida tan acelerado que llevamos hoy en día puede que no tengamos demasiado tiempo para cocinar, lo que conlleva a que más a menudo compremos comida precocinada que esté lista en tan sólo unos minutos. La problemática aparece cuando nos damos cuenta de que no es igual de saludable y nutritiva que si la preparásemos nosotros mismos en casa. A ello hay que sumar que no siempre es apetecible comer tantos vegetales ni sabemos cómo cocinarlos para no aburrirnos de comerlos siempre de la misma manera. Para ello lo único que tenemos que hacer es cocinarlos de formas diferentes y variadas para no caer en la rutina de comer lo mismo todos los días.
La buena noticia es que hay una gran oferta de vegetales disponibles, y lo más importante es incluirlos en nuestra dieta todos los días. Toma nota de estos consejos para fomentar su consumo en casa:

Incluye vegetales frescos y frutas en batidos para el desayuno

Para una dosis extra de vitaminas sólo hace falta añadir verduras a nuestros batidos de frutas. Además es una forma facilísima de garantizar que se consuman fácilmente estos alimentos y de forma rápida. Prueba estas 3 combinaciones: Frutos rojos con mango y kale; el clásico naranja y zanahoria; o uno de pera, espinaca y remolacha. ¿Nunca has probado un batido con brócoli? Tritura un poco de brócoli, una manzana y el zumo de una naranja. Un clásico que no podía faltar es el detox verde a base lechuga, acelga y kiwi, una opción con muchas vitaminas y muy pocas calorías. Si prefieres enriquecer tus batidos de frutas, añade ½ vaso de tu leche vegetal favorita.

Añade vegetales a tus snacks

Para esos momentos del día que nos entre el gusanillo de picar algo entre horas, no hay nada mejor que incluir algunas verduras en esas meriendas. Unos bastones de zanahoria, pepino y calabacín con un poco de hummus casero es sencillo y rápido de preparar. Si te apetece algo más contundente prueba a prepararte un sándwich de pan de centeno con aguacate, tomate y espinacas baby, aderézalo con un poco de aceite de oliva, verás que es una merienda saludable y muy apetecible. Si no tienes tiempo que perder, unas tortitas de maíz con un poco de guacamole, queso fresco y unas hojas de lechuga se preparan en un pispás y te quitarán el gusanillo.

Ten siempre a mano verduras frescas envasados

Es cierto que esto no sirve para todas las verduras, pero muchas de ellas vienen listas para consumir o cocinar. Por ejemplo una bolsa de zanahorias baby, tomates cherry, espicanas o acelgas, champiñones, ensaladas, espárragos… Además cada vez hay más verduras de este tipo envasadas en el supermercado que te agilizarán las tareas en la cocina. Vienen listas para abrir y cocinar, de forma que puedas añadirlas a una sencilla receta de pasta, a una ensalada de arroz, hacerlas a la plancha o añadirlas a un revuelto para una cena ligera. Lo bueno es que no requieren preparación ninguna y que vienen listas para cocinar, lo que permite ahorrar tiempo en la cocina.

Los vegetales congelados son una buena opción

Toda la comodidad de los vegetales ya pelados y cortados listos para consumirse, además con una larga durabilidad y conservando todas sus propiedades. Llena tu congelador con bolsas de brócoli, coliflor, judías verdes, espinacas, menestra… Resulta de mucha utilidad, sobre todo para las cenas ya que puedes prepararlas en unos pocos minutos. Estas son algunas ideas: guisantes con pescado, una menestra de verdura con caldo de pollo y taquitos de jamón, guarnición de brócoli para un asado o unos deliciosos corazones de alcachofas salteados con ajitos y jamón.

Utiliza tu robot de cocina o tu olla a presión

Una de las formas más fáciles de consumir vegetales ya sea invierno o verano es en cremas y sopas. Teniendo ingredientes base como cebollas, zanahorias, patatas, calabacín, calabaza o cualquier otra, se pueden hacer mil combinaciones diferentes para no aburrir. Debes tener en cuenta que  también se hacen en muy poco tiempo y que son ideales para cualquier cena sencilla y saludable. Si además al momento de servirlas añades un toque diferenciador para enriquecer el plato, sorprenderás a todos tus comensales. Algunas ideas son unas láminas bien finas de champiñones, brócoli en ramitos a la plancha, una brunoise de puerro o incluso un chorrito de aceite de oliva y unas pipas de girasol.
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