Apúntate al automasaje

Si necesitas un buen masaje, tú misma podrás hacértelo.

Cada día que pasa acumulamos mucha tensión que se localiza en puntos concretos de nuestro cuerpo, como puede ser el cuello, las cervicales, las lumbares o las piernas. Los músculos acaban agarrotándose y los dolores empiezan a aparecer. Es por ello que todas necesitamos de vez en cuando un masaje que nos descargue. Sin embargo, muchas veces lo dejamos pasar por falta de tiempo o por la simple pereza de no ir al fisioterapeuta.

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Como para todo hay solución, en este caso es más accesible de lo que te esperas. Tú misma puedes darte un masaje con tus manos que estimule la circulación y el funcionamiento del sistema nervioso y linfático. Además, también podrás incrementar el nivel de endorfinas, las hormonas del buen humor.

Existen diferentes tipos de automasaje, que ayudarán a tratar eficazmente dolores de cabeza, espalda, articulaciones o el simple estrés. ¿Quieres aprender? Presta atención.

Masaje lumbar. Valiéndote de tus manos, llévalas hacia atrás, colocando los dorsos sobre la zona lumbar. Con movimientos circulares haz fricciones con energía en la parte inferior de la espalda.

Masaje para brazos y hombros. Pon las manos por encima del hombro, intentando alcanzar la espalda lo más atrás posible. Después, inhala de manera profunda y desliza la mano hacia delante, mientras sueltas el aire y llevas el hombro hacia atrás. Si no te convence, siempre puedes poner la mano en el hombro y hacer movimientos circulares.

Masaje para las piernas. Si quieres relajar las piernas, envuelve uno de tus muslos con las manos y haz fricciones desde la rodilla hasta la cadera de manera alterna. Después cubre la rodilla con ambas manos y haz fricción con las palmas. Por último, pon una mano en la corva y con la otra haz movimientos circulares en la rodilla. La mejoría será instantánea.

Masaje para la cabeza. Lleva las manos a la cabeza y deslízalas desde la frente hasta la nuca de manera repetida. Después haz presión con los dedos sobre el cuero cabelludo, haciendo movimientos circulares.  Haz un deslizamiento de las palmas en la nuca, con ambas manos, empezando por la parte de arriba de la cabeza y bajando hasta los lados del cuello, mientras llevas la cabeza hacia atrás y sueltas el aire de manera progresiva.

Masaje lumbar. Valiéndote de tus manos, llévalas hacia atrás, colocando los dorsos sobre la zona lumbar. Con movimientos circulares haz fricciones con energía en la parte inferior de la espalda.

Masaje para brazos y hombros. Pon las manos por encima del hombro, intentando alcanzar la espalda lo más atrás posible. Después, inhala de manera profunda y desliza la mano hacia delante, mientras sueltas el aire y llevas el hombro hacia atrás. Si no te convence, siempre puedes poner la mano en el hombro y hacer movimientos circulares.

Masaje para las piernas. Si quieres relajar las piernas, envuelve uno de tus muslos con las manos y haz fricciones desde la rodilla hasta la cadera de manera alterna. Después cubre la rodilla con ambas manos y haz fricción con las palmas. Por último, pon una mano en la corva y con la otra haz movimientos circulares en la rodilla. La mejoría será instantánea.

manos a la cabeza y deslícelas desde la frente hasta la nuca, repitiendo varias veces el movimiento. A continuación, ejerza una ligera presión con los dedos sobre el cuero cabelludo, con un movimiento circular. Realice un deslizamiento palmar en la nuca, con ambas manos, comenzando en la parte superior de la cabeza y bajando hasta los lados del cuello, mientras lleva la cabeza hacia atrás y suelta el aire poco a poco.
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