Por qué apostar por el café solo y sin azúcar

El café se ha convertido en una de las bebidas más consumidas del mundo. Y aunque es cierto que cada cual lo toma como prefiera, estaremos acertando si decimos eso de... "por favor, un café solo sin azúcar".

Aunque el café sea una bebida estimulante, y siempre y cuando no exista ningún tipo de contraindicación al respecto que impida tomarla, en realidad muy pocos son los nutricionistas que desaconsejan su consumo, ya que como ocurre en la mayoría de las ocasiones, todo depende de los gustos personales de cada cual. Y, claro está, del efecto que la bebida en sí misma cause en nuestro organismo.

No obstante, lo que sí coinciden en señalar muchos (entre los que por ejemplo se encuentra el reconocido nutricionista Julio Basulto), es la importancia de no añadir ningún tipo de endulzante al café, independientemente de que se trate de azúcar blanco, panela o azúcar moreno. De hecho, de vez en cuando Basulto ha publicado algún que otro mensaje en sus redes sociales en donde suele mostrar su taza de café -en casa o en espacios públicos- en donde aconseja tomarlo tal cual, desechando el sobre de azúcar que habitualmente suele acompañarlo.

Y con bastante razón, dado que si bien es cierto que el café, tomado con moderación, se convierte en una bebida estimulante saludable (tal y como han venido mostrando una amplia variedad de diferentes estudios científicos), si finalmente optamos por endulzarla -como hacemos la mayoría de personas-, la terminaremos convirtiendo en una opción menos adecuada.

En cualquier caso, muchos de los efectos del café sobre la salud tienden a ser ciertamente controvertidos. Pero si te apasiona esta tradicional bebida, la verdad es que, a pesar de lo que hayas leído y escuchado sobre ella, por el momento hay muchas cosas buenas que decir sobre ella. ¿Fundamentalmente? Los principales efectos del café en la salud, los cuales en su gran mayoría son muy saludables. Siempre y cuando, volvemos a repetir, optes cada día por un café solo (y sin azúcar).

¿Qué beneficios ofrece tomar café solo, sin endulzar?

Interesante contenido nutritivo

Aunque el café es una bebida que se elabora a partir de la infusión de los granos de café molidos, la realidad es que muchos de los nutrientes que encontramos en ellos también terminan llegando al café recién hecho.

Concretamente, una sola taza de café (240 ml) aporta:

  • Vitamina B2 (riboflavina): 11% de la CDR
  • Vitamina B5 (ácido pantoténico): 6% de la CDR
  • Vitamina B1 (tiamina): 2% de la CDR
  • Vitamina B3 (niacina): 2% de la CDR
  • Manganeso: 3% de la CDR
  • Potasio: 3% de la CDR
  • Magnesio: 2% de la CDR
  • Fósforo: 1% de la CDR

Es posible que esto no parezca mucho, pero ¿y si lo multiplicamos por la cantidad de tazas que tendemos a tomar al día? De acuerdo a las estadísticas, los españoles solemos beber una media de entre 1 a 2 tazas por día (y, en ocasiones, es evidente que también llegamos a superar esta cantidad). Por tanto, es perfectamente posible añadir una porción significativa de nuestra ingesta diaria de nutrientes.

No obstante, uno de los aspectos más destacamos del café es su elevado contenido en antioxidantes, a los que también se deben parte de sus interesantes cualidades.

Puede aumentar el metabolismo y mejorar la función cerebral

Probablemente sepas que el café contiene cafeína, una sustancia psicoactiva capaz de estimular el cerebro, bloqueando la función de un neurotransmisor inhibitorio, conocido con el nombre de adenosina, ayudando a aumentar la actividad en el cerebro y liberar a su vez otros neurotransmisores, como la dopamina y la noradrenalina.

Así, de acuerdo a algún estudio, reduciría el cansancio y activaría el estado de alerta, mejorando el estado de ánimo, el tiempo de reacción y la función cognitiva en general.

Por otro lado, la cafeína también puede aumentar el metabolismo, entre un 3 a un 10 por ciento, así como el rendimiento durante la práctica de ejercicio físico (concretamente, entre un 11 a un 12 por ciento aproximadamente). 

Puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 es una enfermedad cuya incidencia ha aumentado de forma alarmante en los últimos años en nuestro país, la cual se caracteriza por tener niveles elevados de azúcar en la sangre, como consecuencia de la resistencia a los efectos de la insulina.

Muchos estudios, entre los que se encuentran uno publicado en el año 2009, muestran que los bebedores de café pueden tener un riesgo mucho menor de desarrollar esta enfermedad, concretamente entre un 20 a un 67 por ciento menos.

Así, una revisión de un total de 18 estudios, en los que participaron más de 450.000 personas, asoció cada taza diaria de café con un riesgo reducido de un 7% de sufrir diabetes tipo 2.

Menor riesgo de enfermedades del hígado

El hígado es un órgano imprescindible que lleva a cabo cientos de funciones distintas en el organismo. Sin embargo, tiende a ser muy sensible al consumo excesivo tanto de alcohol como de determinados medicamentos.

Distintos estudios han descubierto que quienes consumen café con regularidad presentan hasta un 84% menos de riesgo de desarrollar cirrosis. Este efecto “protector” sería aún más fuerte para quienes toman 4 o más tazas de café diarias.

¿Por qué es mejor tomarlo solo y sin azúcar?

Si tenemos en cuenta la cantidad de tazas de café que solemos tomar al día, es evidente que, en la mayoría de los casos, el principal problema de esta bebida no sea su poder o efecto estimulante, sino la cantidad de azúcar que terminamos añadiendo a la misma.

De media, lo más habitual es endulzarlo con dos cucharaditas rasas de azúcar, lo que equivale -aproximadamente- a 10 gramos. Si tenemos en cuenta que, en su mayoría, tendemos a tomar dos cafés diarios, en realidad estaríamos tomando diariamente cuatro cucharaditas de azúcar, equivalente a 20 gramos.

Hace poco tiempo la Organización Mundial de la Salud (OMS) redujo la cantidad diaria aconsejada de consumo de azúcar hasta los 25 gramos como máximo

Por tanto, si sueles tomar al menos dos o tres tazas de café diarias -algo sencillo si bebes una en el desayuno, otra a media mañana y otra después de la comida-, es más que evidente que al final del día estarás consumiendo demasiada azúcar. De manera que acabaremos convirtiendo una bebida en un principio saludable, en una opción muchísimo menos aconsejada.

Si el sabor del café en un principio puede parecernos algo fuerte, es posible añadir un poco de leche (desnatada o semidesnatada), o bien algún tipo de bebida vegetal que te guste. Poco a poco, tu paladar se acostumbrará, y en absoluto echará de menos el sabor del café con azúcar.

Continúa leyendo