¿En qué consiste el friganismo?

¿Sabes en qué consiste el friganismo? Te hablamos de este movimiento que tiene entre sus bases la recogida y el aprovechamiento de alimentos de la basura.

Hay mucha gente que, por desgracia, se ve obligada a rebuscar entre la basura para conseguir comida. ¿Imaginas hacer esto mismo por gusto, por moda o por ideología? Te hablamos del friganismo.

El friganismo no es un movimiento nuevo, de hecho, se originó en Estados Unidos a principios de los 90, pero con el paso de los años se ha ido extendiendo, popularizando y versionando. Proviene de dos términos ingleses free (gratis) y vegan (vegano) y sus seguidores se hacen llamar freegans. Esta corriente surgió como movimiento protesta en contra del consumismo, el capitalismo y la mala gestión de los recursos alimentarios. Como dogmas claves están evitar el consumismo innecesario y aprovechar los recursos alimentarios de manera más eficaz, implicando esto último la recogida de alimentos que han sido tirados a la basura o descartados y su posterior aprovechamiento. Es decir, que una de las bases de este activismo es recoger alimentos de la basura, ya sea porque se han descartado por haber sobrado, por haber caducado o estar su fecha de vencimiento próxima.

Las basuras de los restaurantes y de los supermercados son los sitios más frecuentados por estos activistas, ya que en ellas es posible encontrar alimentos desechados que no están deteriorados ni en malas condiciones, pero que ya no se consideran aptos para ser vendidos al público. Esto sucede, por ejemplo, con las sobras de los platos que pedimos en los bares y restaurantes. 

No cabe duda, y somos conscientes de ello, de que en nuestra sociedad el despilfarro de comida es grande, de hecho, se considera que alrededor de un tercio de la comida del mundo se desperdicia, y en este hecho es en el que radica el activismo de este movimiento.

¿Y el friganismo se ha puesto de moda?

Pues lo cierto es que esta tendencia ha encontrado nuevos adeptos que, cansados de un sistema que consideran derrochador y poco respetuoso con el planeta, han decidido optar por esta vía, factor al que ha ayudado el auge de corrientes como el veganismo o el hipsterismo, entre otras, llevadas a sus extremos. 

¿Y no se trata de una cuestión económica?

En este aspecto hay opiniones para todos los gustos. El mileurismo, en el mejor de los casos, es muy frecuente en nuestro país y, si tenemos en cuenta que muchos de los alimentos que se desechan en bares, supermercados y restaurantes no están malos, quizá no es de extrañar que esta tendencia encuentre devotos cuyo sentido común les indique que ese despilfarro de comida puede ser aprovechado por otros.

De todos modos, cuando se habla de friganismo no se hace referencia a las personas que rebuscan entre la basura comida para poder sobrevivir. No se trata de una cuestión de necesidad y de hambre si no de conciencia, activismo y cierto ecologismo, según sostienen los habituales de esta práctica.  

¿Es saludable?

Comer comida de la basura no es saludable, a priori, pero aquí hay que matizar algo. Los freegans no lo hacen por necesidad o hambre, por lo que no suelen recurrir a alimentos de la basura que estén deteriorados, en condiciones poco higiénicas o cubiertos con otros desechos, por eso, los puntos de recogida habituales suelen ser supermercados y restaurantes. ¿Y eso significa que es saludable? Cada cual que juzgue por sí mismo.

Cristina

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte curioso, interesante y emocionante sobre el mundo de la gastronomía y la nutrición. Bon Appétit!

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