Crema de lentejas con queso 'cheddar' y jamón

Acompaña la crema con un par de lonchas de jamón y unas láminas de queso cheddar.

Ingredientes:

  • 250 g de lentejas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • aceite de oliva
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 1 ⁄2 cucharadita de curri
  • 1 trocito de apio
  • 1 ⁄ 2 l de agua
  • 1 ⁄ 2 l de caldo de ave
  • sal
  • pimienta
  • 4 clavos de olor
  • 8 lonchas finas de jamón
  • 100 g de queso cheddar en láminas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 60 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Legumbres

Elaboración:

  1. Pinchar los clavos de olor en la mitad de la cebolla. Lavar y pelar la zanahoria y el apio. Poner las verduras en una olla con un chorrito de aceite de oliva. Salpimentar y dorar ligeramente.
  2. Agregar el caldo de ave, el agua y las lentejas. Cocinar a temperatura baja y dejar que se cuezan durante 1 hora, con una pizca de sal y pimienta.
  3. Retirar parte de las verduras cuando el conjunto esté cocido y triturar las lentejas con el curri y la mostaza hasta conseguir una crema fina.

Claves para cocinar tus lentejas

Con el frío y el mal tiempo, los platos de cuchara se convierten en la mejor opción gastronómica. Los pucheros, estofados y guisos son el plato preferido para el invierno, pero las lentejas son las reinas indiscutibles. Por ello, te daremos algunos trucos para cocinar unas lentejas de chef.

En primer lugar, debemos seleccionar el tipo de lenteja que vamos a usar. Nos centraremos en estos dos tipos: la lenteja pardina y la lenteja rubia (castellana). La rubia es la variedad más consumida en España y es más grande que la pardina. Se suele consumir en guisos porque soporta las altas temperaturas.

Por otro lado, tenemos la lenteja pardina. Este tipo suele ser empleada en botes de conserva. No obstante, la pardina es muy recomendable para los estofados por su pequeño tamaño, que reduce considerablemente los tiempos de cocción. Si las has dejado en remojo el día anterior, estas podrán estar listas a fuego bajo en media hora. 

Otra clave para cocinar las lentejas es el remojo. Aunque no es obligatorio seguir este paso, sí es muy recomendable para aligerar el tiempo en la cocina. Además, no solo reducirá el tiempo necesario para la cocción sino que conseguirás un sabor mucho más intenso. Ten cuidado de que no pierdan la piel de la legumbre.

En el caso de que no quieras ponerlas a remojo, no te olvides de limpiarlas bien para quitar las impurezas.

La proporción de agua y legumbres es otro factor importante. La cantidad ideal de agua es cinco vasos por cada uno de lentejas para una cazuela. Y en el caso de la olla exprés, solo necesitarás tres. Si te quedas sin agua en la cacerola, recuerda echar siempre el agua caliente para que no haya contraste.

Por último, si quieres unas lentejas perfectas, tienes que fijarte en el tiempo y modo de cocción. Es recomendable dejar que se cuezan a fuego lento para lograr aunar todos los sabores. El tiempo invertido será mayor, pero el resultado merecerá la pena. Y no debes remover las lentejas cuando estén en el agua, ya que pueden romperse.

Estos son algunos de los trucos para poder hacer unas buenas lentejas y convertirte en un experto. ¿Te animas a ponerlos en práctica?

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