Bagels

Receta para chuparte los dedos inspirada en la del libro de Peter Reinhart ‘The Bread Baker’s Apprentice’.

Ingredientes:

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Primera masa

  • 1 cucharadita de levadura en polvo (5 gramos)
  • 4 tazas de harina de fuerza
  • 2 tazas y media de agua a temperatura ambiente

Segunda masa

  • Media cucharadita de levadura en polvo (2-3 gramos)
  • 3 tazas y media largas (casi 4) de harina de fuerza
  • 2 cucharaditas y media  de sal
  • 2 cucharaditas de malta en polvo o 1 cucharada de jarabe de malta oscura (miel en su defecto)

Para terminar

  • 1 huevo
  • Semillas de sésamo
  • Semillas de amapola
  • Sal kosher (se puede añadir cualquier ingrediente similar al gusto). 
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 121 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Cereales

Elaboración:

  1. Para la primera masa, mezcla la levadura con la harina en un bol y añade el agua mientras remueves hasta que se forme una masa suave y pegajosa. Cubre el recipiente y déjalo dos horas a temperatura ambiente. Deberá doblar su tamaño.
  2. Para hacer la masa definitiva, en el mismo bol para mezclar, agrega la levadura adicional y remueve. Añade 3 tazas de harina, la sal y la malta -es un ingrediente que se encuentra sobre todo en tiendas especializadas de ingredientes típicos de la cocina norteamericana. La miel es una alternativa válida-.
  3. Remueve a mano o a baja velocidad con las varillas de la batidora y obtén una bola. Trabaja la masa un poco más con la pizca de harina restante que no habías añadido al comienzo de la elaboración.
  4. Pasa la masa a la encimera y trabaja con ella manualmente otros diez minutos más -puedes hacerlo a máquina durante seis minutos aproximadamente si lo prefieres-. La masa debe ser firme, más rígida que la masa del pan francés, pero aún así flexible y suave. Y es importante que no haya harina cruda, que todos los ingredientes deben estar hidratados. No es lo ideal, pero si la masa se rompe, agrega unas gotas de agua y sigue amasando. Si la masa se pega, agrega una pizca más de harina para lograr la rigidez requerida.
  5. Divide inmediatamente la masa en trozos para bagels estándar y forma una especie de bolas con las piezas. Cúbrelos con una toalla húmeda o similar y déjalos reposar durante aproximadamente 20 minutos.
  6. Cubre 2 bandejas con papel de hornear y engrasa con un poco de aceite de girasol u oliva. A continuación, bolea las piezas para desgasificar, dales forma de bagel y haz el agujero central. Hay varias formas de hacerlo pero la más sencilla es hacer un agujero en una bola de masa de bagel y girar suavemente el pulgar alrededor del interior del agujero para ensancharlo. La masa debe estirarse lo más uniformemente posible.
  7. Tápalos de nuevo y deja que reposen otros 20 o 25 minutos más. Prepara una rejilla para poder secar los bagels en el siguiente paso.
  8. Pon una cacerola a hervir e introduce cada bagel para cocerlo de 30 segundos a un minuto por cada lado. Sácalos a la rejilla, deja que se sequen dos minutos y pásalos a la bandeja de horno, ligeramente separados entre sí.
  9. Píntalos con un huevo batido y añade las semillas al gusto.
  10. Hornea 15 minutos a 220 grados. Importante precalentar el horno y esperar a que esté a dicha temperatura para introducir los bagels en él. 

Nota: la masa, tanto la primera como la definitiva, se pueden dejar fermentando más tiempo dentro de la nevera si te gustan las masas más reposadas.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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