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Consejos para hacer el chuletón 10

Aunque mucha gente piensa que cocinar un chuletón es algo muy sencillo, la verdad es que tiene sus trucos si quieres que te quede realmente perfecto. Normalmente, cuando hacemos este tipo de carnes en nuestras casas solemos hacerlas sin pensar en como puede quedar mejor, pasándolos por una sartén, sin ningún tipo de preparado previo.

El chuletón, es por excelencia una de las joyas de la carne roja. Rica en proteínas (una porción de carne roja suministra la mitad de proteínas que necesita un adulto al día) contiene todos los aminoácidos necesarios para construir músculo y tejido.

La zona del animal que se suele utilizar para "sacar" el chuletón suele ser normalmente del lomo alto, la que corresponde a las costillas. De ahí saldrá una pieza ancha y con bastante grasa entre los músculos de la carne; o de lomo bajo, correspondiente a la zona lumbar. De ahí conseguiremos un chuletón menos graso y una carne más compacta y jugosa.

La cantidad de tiempo que debería estar una pieza en la cámara puede depender del punto de maduración que se quiera, pero lo más normal es que se deje como mínimo 15 días a una temperatura de conservación entre los dos y los cuatro grados. Aunque existen restaurantes en España que pueden tenerla durante 40 días o más.

Tipos de chupetones hay muchos: de buey, de vaca (mejor cuanto más vieja sea), de novilla de añojo y de ternera. Todo esto dependerá de la edad y el sexo, de la alimentación, su raza, su cría, el punto de maduración y de si se trata de un animal castrado o no.

La carne de buey es muy codiciada en España, ya que apenas quedan  algunos ejemplares en nuestro país. De hecho, seguramente en algunos locales ofrezcan este tipo de carnes pero se trate de carne de vaca muy vieja.

La carne de vaca, más asequible tanto para el consumidor como para los responsables de los restaurantes puede conseguirse más fácilmente, ya sea de importunación o nacional.