Brochetas de pato con miel y sésamo

Es preferible no cocer la carne en exceso, pues es mejor degustar el magret de pato con un punto crudo en su interior

Ingredientes:

  • 2 magrets de pato
  • aceite de sésamo
  • miel de flores
  • semillas de sésamo blanco tostadas
  • aceite de oliva
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Carnes

Elaboración:

  1. Mezcla en un bol 150 ml de aceite de oliva, 40 ml de aceite de sésamo, dos cucharadas de semillas de sésamo y 80 g de miel. Luego, corta los magrets en dados medianos.
  2. Pon los dados de pato en un recipiente y añade la preparación anterior. Mueve hasta que todo el pato quede bien untado, tápalo y deja marinar unas 6 horas en el frigorífico.
  3. Escurre el pato, monta las brochetas y márcalas en una sartén a fuego medio. No le añadas aceite, porque con la grasa del pato y el aceite que ha absorbido de la marinada será suficiente. Dale la vuelta a las brochetas y cocínalas por todos los lados, hasta que estén doradas.

Beneficios del sésamo

El ajonjolí o sésamo es una semilla pequeña cuyo nombre científico es Sesamum indicum. Aunque su origen se encuentra en África y la India, esta semilla es cada vez más utilizada en las cocinas de todo el mundo debido a su sabor y sus propiedades nutricionales.

Esta semilla es muy versátil, por lo que se suele utilizar para hacer galletas, pan, carne, verduras, pasta o arroz. De las semillas de sésamo se obtiene el tahini, una pasta con forma de crema elaborada a partir del ajonjolí y el aceite de sésamo, utilizado para vinagretas y ensaladas. 

El ajonjolí se puede comprar en supermercados y tiendas de ultramarinos y existen tres variedades diferentes. En primer lugar, tenemos las semillas de sésamo blancas. Este tipo es el más utilizado y se suele incluir en la salsa de curry, bollería, pan y salsas picantes. Su sabor suave es su característica más destacada.

Por otro lado, las semillas integrales son otra variedad que se caracteriza por estar sin pelar. En cuanto a su contenido nutricional, sus propiedades son similares a las de las blancas. No obstante, estas se suelen utilizar para hacer pasta de tahini y mantequilla. Por último, otra variedad muy destacada es el sésamo negro. Estas semillas son muy codiciadas y suelen utilizarse para realizar bollería o panes artesanales. Se caracterizan por su aroma intenso. 

Beneficios del sésamo

El sésamo es rico en vitaminas como la K, E, B9, B6, B5, B3, B2 y B1 y también en minerales (silicio, hierro, yodo, fósforo, calcio y magnesio). Además, su contenido en fibra es muy destacado, así como la presencia de grasas saludables y proteínas de origen vegetal. El ajonjolí es un protector natural de la flora bacteriana y ayuda al aparato digestivo y al sistema nervioso. Para las personas con colesterol alto, el sésamo puede ayudarles a regular su presencia en sangre.

Para tomar las semillas de sésamo, existen varias opciones. En primer lugar, se puede preparar una bebida vegetal a base de estas semillas. Para ello, solo tienes que dejarlas reposar, triturarlas y licuarlas junto con agua. Otra forma de consumirlas es machacadas, aunque debes de hacerlo en el momento que vayas a consumirlas. De lo contrario, el aceite que desprende se oxidará.

Una forma de aprovechar las semillas es utilizarlas como condimento. En Japón, existe un condimento a base de ajonjolí que se llama gomasio. Se realiza mezclando las semillas tostadas con sal de mar. En ocasiones, se añade a la receta cúrcuma o jengibre. Por último, las versiones más populares son el aceite de sésamo y el tahini.

El aceite de sésamo se obtiene a partir del triturado de las semillas. Se puede utilizar para aliñar ensaladas o como condimento de platos fríos. En cuanto al tahini, se trata de una pasta realizada con las semillas para condimentar platos y elaborar hummus.

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