7 recetas para tus plantas

Aquí tienes las fórmulas más sencillas para preparar tu propio fertilizante.

Que nuestras plantas crezcan sanas y fuertes dependerá mucho del fertilizante que hayamos usado. Aquí tienes 7 fórmulas sencillas para preparar tú misma fertilizantes ecológicos con los que alimentarlas y nutrirlas.

 

1. Hazles un buen caldo

Cuando cuezas verduras, que no se te ocurra deshacerte del agua de cocción, ya que es un fertilizante ecológico ideal que aporta a las plantas muchos nutrientes y vitaminas. Solo tienes que tener una precaución: no utilizar especias ni sal. Añade un poquito junto al riego semanal. 

 

2. Preparado vegetal

Guarda durante unos días restos de frutas y verduras. Para medio kilo, en trozos pequeños, necesitarás 150 gramos de azúcar. Ponlo todo en un barreño y espera unos 6 ó 7 días hasta que fermente y aparezca un líquido con olor a alcohol en el fondo del barreño. Este líquido constituye un gran abono que se añade al agua de riego (100 cc por cada 2 litros de agua).  

 

3. Proteínas, esenciales           

Los huevos son una gran fuente de proteínas para nosotros y también para las especies vegetales, pero a ellas se las proporcionan sus cáscaras. Cuando prepares huevos, machaca las cáscaras y colócalas en la tierra. También es bueno regar las plantas con el agua donde has cocido huevos.

 

4. Hierro, que no falte

Suministrarles este mineral es tan fácil como enterrar unos cuantos clavos (de hierro, naturalmente) en las macetas, o en torno a las raíces si se trata de las plantas del jardín. Continúa con los riegos normalmente y en unas semanas ya se notará su efecto.

 

5. Aperitivo de potasio

Junto con el nitrógeno, es el nutriente esencial para cualquier planta, y su carencia se traduce en hojas amarillentas y con aspecto quemado. Solución: una infusión de plátano. Cuece tres o cuatro cáscaras de plátano con una cucharada de azúcar durante unos 15 minutos. Utiliza este líquido diluido en el agua de riego.

 

6. El café, no para todas

El café aporta a la tierra una gran cantidad de nutrientes, aunque es importante saber que solo está indicado para las plantas que requieren un suelo ácido para su buen desarrollo: hortensias, rosales, gardenias, azaleas o ciclámenes, por ejemplo. Diluye los posos de la cafetera en un litro de agua, deja que repose un día y riega de vez en cuando con esa solución.

 

7. De la chimenea... a la tierra

La ceniza de madera es muy rica en potasio y fósforo. Ya hemos hablado de la importancia del potasio, pero el fósforo viene muy bien para favorecer la maduración de flores y frutos. La ceniza, además, ayuda a prevenir algunas plagas. Preparar con ella abono casero es tan fácil como reservar la ceniza de la madera quemada y diluirla en agua. También se puede echar directamente sobre la tierra y listo.

 

Por Elena Gómez

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