Revista Mía

5 ideas para utilizar los tomates antes de que se te pongan malos

¿Has comprado demasiados y no te da tiempo a comértelos? Aprovecha estos recursos para darles una vida mejor.

Una receta que no has podido hacer, una previsión demasiado optimista a la hora de hacer la compra, un regalo inesperado... son muchos y muy diversos los motivos por los que puede que en tu cocina se hayan acumulado demasiados tomates y te resulte imposible disfrutar todos ellos como te gustaría. Pero si algo bueno tiene el tomate, además de su sabor y sus propiedades nutricionales, es su versatilidad.
Simplemente aliñado con aceite de oliva virgen extra y un poco de sal nos encanta, igual que lo hace untado sobre el pan o como fondo de cualquier sofrito, pero hay muchas otras formas de alargar la vida de este fruto antes de que se ponga malo. Estas son algunas de las que probablemente no se te habían ocurrido y te ayudarán a sacarle el máximo provecho.

Polvo de tomate

Si eres de las personas que no tira nada en la cocina, esta idea de Laura López Mon es genial para exprimir al máximo los tomates en casa, más que nada porque te permite aprovechar las pieles que normalmente terminan en la basura. Solo tendrás que colocarlas en tiras en una bandeja, meterlas al horno y dejárlas secar hasta que queden crujientes sin nada de humedad. Puedes hacerlo también en el microondas, en la freidora de aire o incluso dejando que les de el sol en verano. Después hay que triturarlas bien hasta que quede bien pulveriza y reservar en un tarro para aderezar cremas, ensaladas, tortillas, masas... ¡Más fácil, imposible!

Para acompañar tostadas o ensaladas puedes crear tus propios tomates en conserva de una manera sencillísima como la que propone Tere de Las maria cocinillas.
Coloca en una sartén los tomates con aceite de oliva virgen extra, ajo, sal, pimienta y albahaca y romero fresco. Saltéalos alrededor de veinte minutos y guárdalos en una nevera una vez que se atemperen con el propio aceite de la cocción. El sabor es sorprendente.

Si no te da pereza encender el horno, esta idea que propone María Gálvez es tan sencilla como práctica porque en menos de una hora tienes una guarnición perfecta que te facilitará además muchas recetas.
Para aliñar un plato de pasta, sobre una ensalada, acompañando un pescado o simplemente junto a otras verduras como entrante funciona y solo necesitas colocarlos en una bandeja de horno con dos ajos con piel, aceite de oliva virgen extra y bien de especias como hierbas provenzales para después dejar que se hagan durante aproximadamente media hora a 180ºC.

Un clásico que nunca hay que descartar es el de la salsa de tomate, más que nada porque puedes hacer toda la cantidad que quieras ya que te metes en los fogones y luego congelar en pequeños botes de los que poder tirar cuando te resulte necesario.
Hay tantas recetas como hogares ya que hay quien solo le pone cebolla, quien añade un poco de ajo, a quien le gusta con albahaca, quien prefiere perejil... aquí te dejamos la de toda la vida.

Por último, una manera de utilizar los tomates que no vayas a usar en guisos es dejando que pierdan su humedad y concentren su sabor. Gracias a Inés, de Hoy comemos sano, hemos aprendido una forma de hacerlo que es poner en un cazo agua y añadir los tomates cuando rompa a hervir. Cocinar durante 20 minutos, escurrirlos bien y terminarlos de secar con un trapo. Después, meterlos en un tarro con ajos aplastados y pelados, pimienta, orégano y albahaca para después cubrir bien todo con aceite de oliva virgen extra. Hasta dos semanas te aguantan sin problema en la nevera.

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