Revista Mía

Tipos de garbanzos: en qué se diferencian y para qué es recomendable cada uno

Aunque hay dos o tres grandes grupos en los que se agrupan, son muchísimas las variedades regionales que hay en España de esta legumbre.

El invierno es tiempo de legumbre. Ya sabemos que en verano, en ensaladas, entran de maravilla también, pero no hay duda de que son en guisos, calientes, como más las comemos en nuestro país. Y por encima de todas las variedades, una, los garbanzos, son nuestras favoritas, las que más comemos.
Este producto vegetal que se expandió de la mano de los romanos en tiempos de su histórico imperio desde regiones del Mediterráneo Oriental como Siria es un magnífico alimento. Lo es desde el punto de vista gastronómico por su sabor y su versatilidad, y también a nivel nutricional, ya que es rico en proteínas, minerales como el potasio, el magnesio o el hierro, entre otros, y en vitaminas del grupo B. Además, son una fuente saludable de fibra.
No es de extrañar que el fruto de esta planta leguminosa y herbácea de 50 cm de altura que da vainas con dos o tres garbanzos cada una sea uno de los productos más consumidos en nuestro país. Se consume entero o en harina, con la que se pueden hacer, por ejemplo, unos fideos muy nutritivos.
Su temporada de cosecha es el final de la primavera y el verano, pero es un ingrediente que tenemos todo el año en las tiendas de alimentación. Entre otras razones porque hay hasta 40 variedades de garbanzo. Fuera de España, las mas conocidas son los garbanzos de tipo desi o deshi, de grano pequeño amarillo o negro y cultivados en la India; los gulabi, de grano mediano y liso y de forma redondeada; y el arbanzo tipo kabuli, que es medio o rande y se cultiva sobre todo en el sur y en el centro del continente americano.
En España, la lista de variedades locales es amplísima, aunque grosso modo se pueden englobar en tres tipos todas ellas. Ojo, todas se pueden englobar a su vez en las denominaciones internacionales recién descritas. Los lechosos, grandes y palidos; el garbanzo grande de color pardo, mas conocido como castellano; y los garbanzos más pequeños, de tipo pedrosillano, que coinciden en forma y características con los desi.
Todos son perfectos para cualquier receta que lleve esta legumbre. Los matices que aportan no marcan grandes diferencias, por lo que es el gusto personal el que define cuál utilizar para cada plato.
A continuación, te mostramos diez de las variedades locales de garbanzo que puedes encontrar en un road trip por nuestro país.
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