Revista Mía

Consejos para hacer una sopa de pescado y marisco de rechupete

Te damos las claves para que este plato típico de las zonas costeras te salga espectacular.

No hay nada más reconfortante que una buena sopa cuando hace frío. Una de las más típicas de nuestro país es la sopa de marisco y pescado que se suele consumir en zonas de costa, aunque por Navidad son muchos los hogares de todo el país que se animan a servirla, pues es un plato ligero y además, bien sabroso.
Esta sopa a base de pescados y mariscos se prepara con un fondo de trozos de pescado (generalmente cabezas y espinas) cocidos con verduras, y el marisco que más nos guste. Se trata de una receta rápida que no presenta apenas dificultad, por lo que los más torpes en la cocina pueden prepararla con éxito. Basta solo con tener en cuenta unos aspectos básicos para conseguir una sopa de pescado espectacular. ¡Toma nota!

El sofrito

Un buen sofrito es la base de numerosas preparaciones, incluida el caldo de pescado. Normalmente se suele elaborar con zanahoria, cebolla, puerro, tomate y ajo picadas y pochadas a fuego lento en una sartén con aceite de oliva. Si queremos un extra de sabor, no hay nada mejor que añadirle un poco de vino blanco.
El caldo es la clave de una buena sopa de marisco y pescado, y aunque se puede comprar ya hecho, lo cierto es que siempre es mejor que lo hagamos en casa puesto que es mucho más saludable. Además, de este modo podemos aprovechar  para dar salida a esos restos de pescado y verdura que tenemos en la nevera y en el congelador.
Para elaborarlo es recomendable elegir pescados de roca, que aportan sabor y sustancia al caldo. También se puede usar la cabeza y espina de otros pescados como merluza, rape, congrio o cabracho. Las cabezas y las cáscaras de diversos crustáceos aportarán un sabor increíble a la receta, acompañados siempre de vegetales como el puerro, la zanahoria o la cebolla. Simplemente hay que rehogarlo todo bien con aceite y condimentar al gusto. Después se cubre con un poco de agua y se cuece durante aproximadamente media hora. Te recomendamos elaborarlo en grandes cantidades y congelarlo en porciones. De este modo lo tendrás siempre a mano para cuando vayas a hacer una receta que contenga caldo de pescado.
Lo mejor de esta receta tradicional es su gran versatilidad. Se puede elaborar con un montón de pescados  como el salmón, el bonito, la merluza o el rape. Asimismo, la variedad en lo que a los mariscos respecta también es amplia, y es que sale espectacular con casi cualquiera que queramos añadir, como por ejemplo gambas, langostinos, pulpo, mejillones o almejas.
Si quieres un extra de sabor en tu sopa de pescado, le puedes añadir un poco de azafrán, eneldo o guindilla, siempre en cantidades pequeñas que no enmascaren el sabor de los verdaderos protagonistas de la receta, el pescado y el marisco. También hay quienes añaden patata, pasta o arroz, pero si quieres una receta ligera, lo mejor es que prescindas de ellos.
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