Revista Mía

Deliciosas salsas para pavo ideales para Navidad

¿Qué sería de un pavo asado sin una deliciosa salsa con la que acompañarlo? No te pierdas estas deliciosas recetas, fáciles de hacer en casa.

Se estima que el 87 por ciento de los británicos cree que la Navidad no sería la misma sin el tradicional pavo asado. Es cierto que las fiestas navideñas están repletas de tradiciones antiguas, las cuales varían notablemente en función del país en el que nos encontremos (de ahí su magia).
Y un buen ejemplo lo encontramos en el pavo. Se sabe que los pavos fueron comprados para las comidas navideñas por primera vez en Gran Bretaña en el año 1526. Antes de esa fecha, lo más habitual era comer gansos o cabezas de jabalí.
De hecho, durante gran parte de la historia británica, la comida que se consumía en Navidad era muy similar a la que se consumía en otras celebraciones y fiestas. Los monjes medievales, por ejemplo, tenían por costumbre celebrar las fiestas gastando dinero en especies caras y raras, para luego añadirlas como ingredientes a sus recetas.
Es más, antes de la llegada del pavo, el jabalí era una opción particularmente popular, hasta el punto de que las cabezas de jabalí disecadas se servían como una pieza central de Navidad en Inglaterra, concretamente desde la época medieval hasta la época de los Tudor. Luego, en ocasiones especiales, como la Navidad, durante el período medieval era habitual comer un potaje o guiso espeso, que se servía en una bandeja en los hogares más pudientes.
Y se consumían pavos en lugar de pollos y vacas porque los granjeros necesitaban a sus vacas para su leche, y a los pollos para los huevos, que entonces eran infinitamente más caros de lo que lo eran hoy.
El rey Enrique VIII fue la primera persona en comer un pavo el día de Navidad. Pero el pavo tardó más de 400 años en pasar de ser un artículo de lujo, y una auténtica especialidad, a convertirse en el centro de mesa festivo más popular del Reino Unido.
De hecho, después de que el pavo se introdujo en el país, ganó popularidad como carne navideña, hasta el punto de que, en la era georgiana, el pavo casi se había vuelto tan popular como el ganso, y se consumía en Navidad con bastante frecuencia. Aunque en realidad no fue hasta la época victoriana cuando el pavo finalmente empezó a convertirse en la carne más consumida en Navidad.
Si piensas servir pavo en Navidad, no te pierdas algunas de las salsas para pavo sobre cuyas recetas te hablaremos a continuación.

Receta de salsa tradicional para pavo

Ingredientes:
  • 2 cebollas
  • 1 zanahoria grande
  • 1,3 l de caldo de pavo o pollo
  • 3 cucharadas de harina
  • 5 cucharadas de vino blanco
Elaboración:
Pelamos las cebollas y las picamos muy bien. Lavamos la zanahoria, la pelamos y la picamos. Añadimos las cebollas y la zanahoria en una sartén grande. Vertemos el caldo y cocinamos durante 1 hora a fuego lento.
Pasado el tiempo, retiramos las verduras y devolvemos el líquido a la sartén. Si deseas obtener una textura algo más espesa, simplemente con la ayuda de una batidora de mano, mezcla la zanahoria y las cebollas en el caldo hasta que queden muy suave.
Licuamos la harina con el vino blanco y, una vez mezclados, lo añadimos al caldo, revolviendo sobre el fuego hasta que espese muy bien.
Foto: Istock

Receta de salsa para pavo rápidaFoto: Istock

Ingredientes:
  • 700 ml de caldo de pavo o pollo
  • 2 cucharadas de marsala
  • 2 cucharadas de harina
  • Pimienta negra molida
Elaboración:
Con la ayuda de una cuchara, echamos toda la grasa de pavo del molde para asar. Calentamos en una cacerola pequeña a fuego lento y mezclamos la harina con los jugos de pavo hasta hacer una pasta.
Luego, añadimos gradualmente el caldo de pavo. Una vez hemos añadido todo el caldo, continuamos removiendo hasta que la salsa hierva. Luego, añadimos las cucharadas de marsala y mezclamos bien. Reducimos el fuego y cocinamos a fuego lento durante 5 a 6 minutos, o hasta que espese a nuestro gusto.
Ingredientes:
  • Menudencias de pavo
  • Jugos de pavo asado
  • 1 hoja de laurel
  • 1 ramita de tomillo
  • 5 granos de pimienta negra
  • ½ cebolla
  • 25 g de harina
  • Pimienta negra molida
  • Sal
Elaboración:
En una cacerola colocamos las menudencias y las cubrimos con 2 litros de agua. Añadimos el tomillo, la hoja de laurel, los granos de pimienta y la cebolla después de haberla pelado y cortado en rodajas. Cocinamos hasta llevar a ebullición, y retiramos la espuma cuando sea preciso. Reducimos el fuego y cocinamos a fuego lento durante 45-50 minutos.
Pasado el tiempo, colamos el caldo y medimos 750 ml. Reservamos.
Colamos la grasa de la fuente para asar donde hemos cocinado el pavo previamente, dejando únicamente el jugo del pavo. Añadimos la harina y licuamos con los jugos, cocinando a fuego suave hasta que se dore y adquiera una textura suave.
Retiramos de la sartén y vertemos el caldo caliente. Raspamos la base de la sartén con la ayuda de una espátula, lo que nos ayudará a que la salsa adquiera aún más sabor.
Volvemos a añadir al fuego y hervimos durante 3 a 4 minutos, removiendo todo el tiempo con la finalidad de eliminar los grumos, hasta conseguir que la salsa espese.
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