Revista Mía

Cómo hacer un delicioso pastel de tamal al horno

Los tamales son un plato mexicano elaborado a partir de una masa hecha a base de maíz con almidón, que se cocina al vapor en el interior de una hoja de maíz. En esta ocasión te explicamos cómo puedes hacer un pastel de tamal horneado.

Los tamales son un plato delicioso y muy nutritivo, en formato individual listo para llevar. En la mayoría de las versiones, son elaborados con una combinación de maíz (harina de maíz y maíz en grano) y un relleno, para finalmente ser envueltos en una hoja de maíz o una hoja de plátano, y cocinados al vapor. Además, pueden ser dulces o salados.
Cuando su interior se cocina al vapor, la masa de maíz se vuelve mucho más firme, por lo que el tamal puede ser finalmente desenvuelto y consumido sobre la marca.
En realidad, se trata de una comida típica que tiene tantos nombres como variaciones. Así, por ejemplo, es posible conocerlos también con los nombres de tamalitos o pasteles. Mientras que, en Venezuela, podemos encontrarlos con el nombre de hallacas, que se disfrutan sobre todo en Navidad.
El pastel de tamal, por tanto, se convierte en una maravillosa comida reconfortante, que se cocina completamente en una sola sartén (en lugar de ser envuelto en hoja de maíz o de plátano).
Posee un relleno parecido al chile de pavo molido (aunque en realidad la carne puede ser sustituida por la opción que más te guste), maíz, frijoles, tomates y especias; luego, la mezcla es recubierta con queso y con una cobertura de masa esponjosa, similar al pan de maíz, y se introduce en el horno.

Receta de pastel de tamal

Foto: Istock

Receta de pastel de tamalFoto: Istock

Ingredientes para el relleno:
  • 450 g de pavo molido
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 pimiento rojo mediano, cortado en trozos pequeños
  • 1 cebolla, cortada en trozos pequeños
  • 450 g de frijoles negros, enjuagados y escurridos
  • 400 g de tomates cortados en trozos, escurridos
  • 220 g de salsa de tomate
  • 110 g de chiles verdes, cortados en trozos
  • 1 taza de maíz congelado
  • 1 taza de queso cheddar rallado
  • 1 cucharada de chile en polvo
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1 cucharadita de sal
  • 3 cucharaditas de aceite de oliva
Ingredientes para la guarnición:
  • 2 tazas de harina de maíz
  • 2 cucharaditas de levadura
  • ½ taza de mantequilla sin sal, derretida
  • 2 tazas de caldo de pollo
  • 1 huevo
  • ½ taza de queso cheddar rallado
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
Elaboración:
Comenzamos calentando el aceite de oliva en una sartén con bastante fondo de al menos 30 centímetros de fondo, a fuego medio (puede ser de hierro fundido, antiadherente apto para horno o de acero inoxidable). Una vez caliente, añadimos la cebolla y el pavo molido. Salteamos rompiendo bien el pavo, durante 4 minutos, o hasta que la cebolla se vuelva translúcida y el pavo se haya cocido ligeramente.
Añadimos los ajos después de haberlos pelado y cortados en trozos, y hacemos lo mismo con los pimientos, salteando durante 2 a 3 minutos más. Agregamos luego el comino molido, el chile en polvo y la sal, y removemos para cocinar. Ahora, tras enjuagar y escurrir los frijoles negros, los tomates cortados en trozos, los añadimos junto con la salsa de tomate, el maíz y los chiles. Revolvemos y seguimos cocinando hasta que burbujee. Apagamos el fuego y reservamos.
Ahora vamos a elaborar la cobertura. Para ello, en un cuenco grande, combinamos la harina de maíz con la levadura, la sal y el azúcar, batiendo para combinar todos los ingredientes. Añadimos el caldo de pollo y, con la ayuda de una batidora eléctrica, batimos durante 2 a 3 minutos, hasta que quede suave y esponjoso.
Agregamos ahora la mantequilla derretida y el huevo, y batidos hasta que los ingredientes se hayan combinado de nuevo muy bien. Si observamos que la textura es muy rígida (debe ser parecida a un puré de papas), añadimos un poco más de caldo. Cuando tenga la consistencia ideal, añadimos el queso rallado y mezclamos para combinar.
Extendemos el relleno cocido en la sartén, en una capa uniforme, y cubrimos con la taza de queso. Luego, cubrimos con grandes porciones de nuestra cobertura de masa, y con la ayuda de una espátula de goma o de silicona esparcimos con suavidad en una capa uniforme, extendiendo hasta el borde.
Introducimos en el horno, sin tapar, y horneamos durante 30 a 45 minutos, o hasta que el relleno esté burbujeante y la cobertura dorada, y al insertar un palillo en el centro salga limpio. Finalmente, antes de servir, deja que se enfríe durante 5 a 10 minutos.
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