Revista Mía

Cómo hacer el mejor pollo a la cerveza

Si nunca has probado el pollo a la cerveza, Aitana Ávila de Masterchef nos enseña en esta ocasión a preparar la mejor de las versiones. No te la pierdas.

Lo que a mí me gusta un guiso no está escrito. Será que en Bilbao la primavera ha arrancado con un frío invernal que hace que apetezca comer algo contundente y calentito para templar el cuerpo, o directamente que me encantan las salsas, los guisos y el “chof-chof” que me deja hipnotizada mirando y mirando, porque si os soy sincera, en pleno agosto a 30 grados también me como un buen guiso encantada de la vida.
Y ayer para cenar no sabía qué hacer, tenía las clásicas pechugas que cuando no tengo tiempo recurro a la plancha directamente y, un poco sazonadas con alguna especia, para tenerlas listas en 2 minutos, algo socorrido y rápidos. Pero los enanos se aburren de comer siempre “lo mismo” como ellos dicen. Y es que al final la materia prima es sota, caballo, rey. Lo que la diferencia y el toque especial que hace que una pechuga pase de ser algo “aburrido” a algo rico, divertido y más saludable (al añadirle verduritas), es simplemente la forma de cocinarla.
Así que como esta vez tenía tiempo, y vi una cerveza en la nevera, se me ocurrió recurrir a la clásica receta de “pollo a la cerveza”. Aunque su nombre engañe y nos pueda parecer que no es apta para alimentar a niños, nada más lejos de la realidad, ya que al hervir la cerveza en el guiso, el alcohol se evapora y pueden comer este plato perfectamente los niños pequeños. Y se quedan las propiedades antioxidantes y diuréticas propias de la cerveza y sus altos beneficios cardiovasculares.
Su elaboración es sencilla, es un plato muy económico, y muy sabroso. Os adelanto que añadáis a los ingredientes una buena barra de pan de masa madre, porque os va a apetecer ¡untar y untar! Vamos con la receta:
Como veréis, es una receta bien sencilla y deliciosa para los niños. Yo paso la salsa por el túrmix porque es una forma fácil de “engañarles” y que coman verduras (a los míos les suele costar comerlas si no es en puré y escondidas de estas formas) y además les encantan muchísimo más que unas pechugas cocidas o simplemente a la plancha.
Podéis utilizar cualquier cerveza que tengáis en casa, las rubias son más suaves y cuanto más oscuras y alcohólicas sean, será más fuerte la salsa. Si es receta sólo para adultos, os animo a hacerla con cerveza Guiness, que adquiere un color más oscuro y un sabor más intenso. Y en lugar de incorporar medio litro de cerveza y medio de agua, podéis echar el litro entero de cerveza, la salsa tendrá más intensidad aún, pero a mi me gusta rebajarla con agua para que a los niños les resulte más ligera.
La cerveza nos abre un mundo de posibilidades en la cocina y en la repostería, ya os contaré alguna receta más con ella a futuro

Ficha 

  • Tiempo de preparación 30 min
  • Tiempo de cocción 1 hora 30 min
  • Porciones 4
  • Tipo de receta (n/a)
  • Precio -

Ingredientes

  • 1 pechuga de pollo (se puede hacer con muslos, quedaría más tierno y jugoso, pero para niños, cuando son muy pequeños, es más sencillo ponerles pechuga directamente)
  • 2 cebollas
  • 1 diente de ajo
  • 6 zanahorias
  • ½ litro de cerveza
  • ½ litro de agua
  • 1 cucharada de harina de avena
  • aceite de oliva virgen extra
  • Pimentón dulce
  • 1 hojas de laurel
  • Sal y pimienta

Preparación

Ponemos una olla a calentar con la base bien cubierta de aceite de oliva virgen extra

Cuando esté caliente, añadimos las pechugas previamente salpimentadas y las sellamos a fuego fuerte durante 20 segundos por cada lado

Las sacamos (dejando el aceite en la olla) y reservamos

Picamos bien los ajos, las cebollas y las zanahorias, e incorporamos todo a la olla en el aceite donde hemos sellado las pechugas (añadimos más aceite si lo requiere)

Vamos dejando que las verduras se vayan haciendo poco a poco

Cuando haya pasado media hora aproximadamente y tengamos las verduras bien pochaditas, añadimos el pimentón, la cucharada de avena y tostamos ligeramente (sin que se llegue a quemar)

Incorporamos el medio litro de cerveza y el medio litro de agua junto con la hoja de Laurel

Dejamos cocer la salsa durante 30 minutos, extraemos el laurel, pasamos la salsa por el túrmix y después colamos

Volvemos a incorporar la salsa a la olla y añadimos las pechugas previamente reservadas

Dejamos que cuezan durante 20 minutos más a fuego lento (clásico chof-chof del que os hablaba) y ya tenemos listo nuestro pollo a la cerveza

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