Cómo utilizar el eritritol en repostería

Te contamos las principales características de este edulcorante y la cantidad que necesitas para igualar el dulzor del azúcar en tus postres y recetas saladas.

Como sabes, el azúcar es uno de los grandes enemigos de la alimentación saludable. No vamos a reiterar sus nulas virtudes nutricionales y lo que advierten sobre su consumo desde entidades como la OMS. El resumen es claro: cuanto menos tomes, mejor.

Pero renunciar al azúcar tiene un inconveniente en el sabor de muchas recetas, de ahí que se esté produciendo una búsqueda constante por encontrar el edulcorante alternativo “menos malo”. Stevia, sirope de agave, sorbitol, dátiles —lo más natural—, y ahora hay que añadir uno más a la lista: el eritritol, edulcorante de moda. 

Explican los técnicos en alimentación y dietética como Francesca Blaso que este es un “polialcohol, no tiene calorías y al consumirlo, el 90% aproximadamente se absorbe en el intestino delgado, y solo el 10% pasa al colon, por eso un efecto laxante es muy poco frecuente y se daría solo en caso de una ingesta excesiva”. 

Cuenta Blaso que ni la OMS ni la FDA, que avalan su consumo, han establecido dosis máxima exacta, pero ella recomienda no llegar al consumo de 1 gramos al día por persona que es la cantidad más extendida como recomendable. 

Presente de forma natural

El eritritol es un producto presente en fuentes naturales como algunas frutas, hortalizas y bebidas fermentadas, y según expertos como Blaso, “no deja regusto en la comida y se puede usar a altas temperaturas”. Si se abusa de él “puede tener efectos laxantes en algunas personas y que provoque gases, sobre todo en niños, pero en la dosis adecuada no hay ningún problema”, añade. 

Una de sus ventajas es que es bajo en calorías y carbohidratos y una característica peculiar de este edulcorante de moda es un pequeño efecto refrescante que provoca en la lengua cuando se disuelve debido a su composición molecular. Pero la gran ventaja con respecto a otros edulcorantes según Blaso es que se absorbe en el intestino delgado pero no se metaboliza, de ahí su nulo efecto sobre los niveles de glucemia en sangre. “Esto es muy favorable para los diabéticos”, concluye Francesca Blaso. 

Cómo utilizarlo en la cocina

El eritritol es un edulcorante similar al azúcar pero este se descompone peor. Su capacidad endulzante es también ligeramente menor, alrededor de un 60 o 70% con respecto al azúcar de mesa, de ahí que la conversión no sea en la misma cantidad.

Para saber cuánto utilizar en una receta donde lo queráis usar como alternativa al azúcar, una cifra aproximada que os sirve de referencia es entre 1,2 y 1,4 la cantidad de eritritol por cada 1 de azúcar. Esto es, por cada 100 gramos de azúcar blanco la cantidad de eritritol necesaria para endulzar lo mismo sería entre 120 y 140 gramos. 

Como te decíamos antes, cuando lo pruebes por primera vez verás que no deja sabor marcado alguno en la receta y que su textura granulada y blanca te recuerda muchísimo al ingrediente que sustituye, el azúcar. Te costará más disolverlo, pero por lo demás, son todo ventajas del eritritol con respecto al azúcar refinado de mesa. 

No es difícil conseguir eritritol hoy en día. Al estar extendido su uso, puedes encontrarlo con relativa facilidad en internet, en comercios con Amazon sin ir más lejos. 

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