¿Cuántas latas de atún se pueden comer a la semana sin peligro para la salud?

El problema con esta conserva es su elevado contenido de mercurio, cuyo consumo puede provocar problemas en el organismo a largo plazo.

El atún es uno de los pescados más saludables, pues cuenta en su interior con proteínas de alto valor biológico y ácidos grasos Omega 3, beneficiosos para la salud cardiovascular y el organismo en general. En nuestra despensa no suele faltar el atún en lata para nuestras ensaladas. Si bien es un producto seguro, tiene algún que otro inconveniente como su elevado contenido de mercurio. 

El atún en conserva tiene un montón de propiedades y beneficios para la salud, siempre que no nos excedamos con su consumo. Los expertos recomiendan no consumir más de 4 o 5 latas semanales. También hay que tener en cuenta el peso de cada persona. Por ejemplo, un adulto de 70 kg puede consumir tres latas y media de atún sin que esto suponga un peligro para su salud. 

Por qué es recomendable reducir el consumo de pescados con mercurio

Si superamos el límite recomendado, podríamos sufrir un exceso de acumulación de metales pesados, lo que a largo plazo podría acarrearnos consecuencias negativas para la salud. Aunque los expertos todavía no tienen muy claros los efectos del mismo, se cree que la ingesta excesiva de mercurio está relacionado con el riesgo de sufrir ciertas patologías neurodegenerativas.

El mercurio se libera al medio ambiente a través de diversos procesos naturales (los volcanes lo hacen, por ejemplo) y también por la acción humana en la minería, industria o la quema de combustibles fósiles. La contaminación por mercurio es uno de los grandes problemas que afectan a los océanos a día de hoy. Esta sustancia es tóxica y se acumula en el cuerpo (es decir, no se excreta), del mismo modo que sucede con el resto de los metales pesados. Además de almacenar el propio mercurio presente en el mar, algunos peces suman el que contienen algunas especies pequeñas que se comen. Por tanto, los pescados que más mercurio contienen son los depredadores grandes como el atún o el pez espada, entre otros.

El problema del mercurio es que se acumula en el tejido adiposo y pueden permanecer mucho tiempo en el organismo. El mayor riesgo con esta sustancia lo tienen las personas con sobrepeso que experimentan una bajada grande de peso en poco tiempo, pues el mercurio que había en la grasa pasará directamente a la sangre, pudiendo desembocar en una infección por el exceso de este metal.

Entre dos y cuatro latas por semana no supondría ningún problema para la salud a medio plazo. Eso sí, recuerda que una dieta saludable se basa en la variedad, por lo que es recomendable ingerir diferentes pescados. Los expertos recomiendan consumir entre dos y tres porciones de pescado a la semana, alternando pescados proteicos, como el bacalao, y pescados grasos, como el salmón o la sardina. Si vas a optar por este alimento en conserva, mejor elige los envases de cristal frente a las latas, pues en el segundo caso existe el riesgo de que se desprendan restos del metal, lo cual podría repercutir en tu salud a largo plazo.

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