¿Qué Esconden las Chuches?

Parece que en verano se es más permisivo con el conusmo de chuches. A los peques se les permiten más extras y hasta puede que nosotros nos demos algún que otro dulce capricho. Y es que las formas atractivas y los llamativos colores de las cuches las hacen irresistibles para los niños y para muchos mayores. ¿Eres adicta a ellas? Pues modera su consumo, porque están deliciosas, pero no son alimentos.

Cada español consume 2,7 kilos al año de estas calorías vacías (y el 50% de los consumidores habituales son mayores de 16 años, según la Asociación Europea de Productos de Dulce). A pesar de que hayan sido demonizadas, las golosinas tienen cabida en nuestra alimentación siempre que se tomen en cantidades moderadas. La Asociación Española de Dietistas Nutricionistas señala que una dieta equilibrada “puede incluir el consumo de golosinas siempre que la cantidad de azúcar total ingerido no supere el 10% de las calorías diarias”. Las chuches preferidas por los españoles son, según CAYCHI (Asociación Española de Fabricantes de Caramelos), las que saben a fresa y, sobre todo, las que tienen una textura dura; pero hay muchas otras que también tomamos con fruición. Te descubrimos sus características, y también sus inconvenientes.

-NUBES: Ojo si eres alérgica a la clara de huevo.
Lo que tienen. Azúcar o jarabe de maíz (edulcorante), clara de huevo, gelatina, goma arábiga y productos saborizantes.
Un toque de calor. En nuestro país se queman sólo como diversión, para ver cómo cambian de aspecto, pero en Estados Unidos es habitual tomarlas asadas o tostadas (la goma arábiga es lo que hace que ardan). Se pueden hacer en casa (hay cientos de recetas, puedes encontrar una incluso en la guía oficial de Thermomix).
Cuidado con... las reacciones alérgicas. Entre sus ingredientes se encuentra la clara de huevo, algo bastante inusual en las golosinas, pero es un dato de gran importancia para las personas que presentan alergia a este alimento.

-‘PETA ZETAS’. El caramelo con dióxido de carbono.
Lo que tienen. Apreciables cantidades de glucosa, colorantes, saborizantes y dióxido de carbono.
Cuestión de química. Chascan porque tienen burbujas de dióxido de carbono que, en contacto con la humedad, se liberan, produciendo un chasquido. “Cuando salieron, aparte de chascar, también brillaban en la oscuridad porque estaban fabricados con gaulteria, lo que producía un desequilibrio de carga eléctrica”, explica el investigador Harold McGee, especializado en la química de los alimentos.
Cuidado con... los dientes. Los odontólogos advierten de que el chasquido no es nada beneficioso para el esmalte porque produce microlesiones en éste. Hay una leyenda urbana que dice que mezclar peta zetas con cola puede ser letal para el organismo..., pero no tiene ninguna base científica.

-REGALIZ: De la planta sólo queda el nombre.
Lo que tiene. Sirope de maíz, harina, azúcar, maicena, aceite de anís (lo que le da su característico sabor), sal, saborizantes, colorantes y conservantes.
El poder de los saborizantes. Esta golosina no contiene regaliz (una planta medicinal muy eficaz contra la acidez y los problemas respiratorios), sino un agente saborizante (normalmente, aceite de anís). El regaliz rojo suele tener un colorante artificial menos saludable que el negro.
Cuidado con... las interacciones. Hay chuches de este tipo en herbolarios (la más común, el Regaliz Zara) que sí están hechas del verdadero regaliz, pero hay que saber que esta planta interactúa con muchos medicamentos (sobre todo, hace que el hígado los absorba más lentamente).

-MASTICABLES: Hay que vigilar más los dientes.
Lo que tienen. Azúcar, glucosa, aceite vegetal (suele ser el que se obtiene a partir de la soja), goma arábiga, gelatina, ácido cítrico, colorantes y aromatizantes.
Cepillado inmediato. Los caramelos masticables resultan más perjudiciales para los dientes que los llamados duros, porque “se adhieren fácilmente al esmalte, permaneciendo en él mucho más tiempo si no se hace un cepillado a fondo”, explican en la Asociación Española de Pediatría Infantil.
Cuidado con... la etiqueta. Si tienes celiaquía mírala bien, no todos son aptos para quienes padecen este trastorno.

GOMINOLAS. Puro azúcar.
Lo que tienen. Del 50 al 70% es azúcar (sacarosa, fructosa, glucosa o maltosa). Contienen además pectina para espesar, gelatina, almidón, goma arábiga, aromas, acidulantes y colorantes. Las brillantes llevan también aceite.
Un poco de zumo. Hay que elegir las que tengan el azúcar más sano (fructosa frente a maltosa, por ejemplo) y aquellas que añaden un poco de zumo de frutas (10% o menos).
Cuidado con... los edulcorantes. Las gominolas que no tienen azúcar utilizan sorbitol, xylitol..., que en grandes cantidades pueden provocar dolor abdominal o incluso diarreas.

-CHUP-CHUPS. Atención a las calorías.
Lo que tienen. Azúcar, sirope de maíz, ácido cítrico, conservantes, saborizantes y trazas de leche, soja, apio...
Cuidado con... el aporte energético. Son los caramelos más calóricos, según CAYCHI. Una buena opción son los light, que con un 28% menos de calorías se acercan más a lo que recomienda la Comisión Interministerial para la Ordenación Alimentaria.

Por: Toni A. Neila

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