Rhodiola, una alternativa natural contra el estrés

Esta raíz es muy apreciada por incrementar la habilidad del cuerpo para adaptarse al estrés, fortaleciendo el sistema inmune y nervioso.

La rhodiola rosea, también conocida como raíz ártica o raíz de oro, es una planta medicinal originaria de las regiones montañosas de China, Himalaya y Siberia, pero también se puede encontrar en Reino Unido, Escandinavia o Islandia. Sus usos medicinales se remontan a la Antigua Grecia. Los vikingos también la utilizaban para aumentar la forma física y la resistencia, mientras que en Rusia disponían de ella para hacer frente a las duras condiciones climáticas siberianas.

Hoy en día, a la rhodiola se le atribuyen un montón de beneficios para la salud. De hecho, ha sido una de las plantas medicinales más estudiadas y se considera un potente adaptógeno. Aporta gran variedad de fitonutrientes y la raíz es una buena fuente de antioxidantes. Si bien sus propiedades para combatir el estrés son las más reconocidas, esta planta medicinal tiene mucho que ofrecer a tu organismo. Te resumimos algunos de sus beneficios principales:

¿Qué efectos tiene la Rhodiola sobre el organismo?

  1. Aliado natural contra el estrés. Como decíamos, la capacidad de combatir el estrés es una de las propiedades más reconocidas de la rhodiola. Dicha planta medicinal ha demostrado ser muy eficaz a la hora de hacer frente a los síntomas asociados al estrés, como el cansancio, la fatiga, la irritabilidad o los trastornos del sueño, entre otros. 
  2. Mejora la memoria. Diversos estudios científicos han encontrado una relación entre la mejora de la memoria a largo plazo y el consumo de rhodiola, aunque todavía no existen evidencias suficientes y es necesario un estudio más amplio.
  3. Estimula el sistema inmunitario. La rhodiola ha demostrado ser efectiva a la hora de proteger y estimular el sistema inmune, pues restaura la homeostasis del organismo.
  4. Efectos positivos sobre el rendimiento físico. La mejora del rendimiento físico, el metabolismo energético y el rendimiento aeróbico son otras propiedades que los expertos atribuyen a esta planta medicinal. Un estudio publicado en la revista International Journal of Sports Nutrition and Exercise Metabolism afirma que la rhodiola tiene efectos antiinflamatorios que ayudan a la recuperación muscular tras un entrenamiento de alta intensidad. También estimula la síntesis de glucógeno en músculos e hígado y la síntesis de proteínas musculares.
  5. Ayuda contra la fatiga y bajo estado anímico. Los estudios demuestran que tomar 400 mg de rhodiola a diario durante 8 semanas tiene un efecto positivo en los síntomas de estrés, fatiga, concentración y estado anímico.

¿Cómo se consume la rhodiola?

La Rhodiola se consume a modo de suplemento, en forma de extracto, hojas secas o la raíz. También es posible cocinarlo, pues las hojas, las raíces, los tallos y los brotes son aptos para el consumo. Se puede cocinar como si fueran espinacas o bien utilizar las hojas como base de una ensalada. 

Si eres fan de las infusiones en invierno, también puedes disfrutar de la rhodiola de esta manera. Las raíces de esta planta medicinal son muy apreciadas en zonas árticas europeas y asiáticas, donde es típico tomar infusiones elaboradas a partir de dicha parte de la planta. Allí lo utilizan tradicionalmente para calmar los nervios y combatir la ansiedad, pero también para reforzar el sistema inmune y prevenir gripes y resfriados. 

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