Tipos de peras, ¿qué diferencias hay entre unas y otras?

Una de las frutas más clásicas de las que no conocemos todas las variedades ni las particularidades de cada una como deberíamos.

Hace unos días profundizamos en el universo de las manzanas para aprender cuáles son sus variedades más habituales en las fruterías y así poder diferenciarlas en función de sus características cuando estéis frente a ellas. Con una intención similar a esta vamos a hacer lo propio con las peras a continuación, otra de esas frutas que se consumen durante todo el año de la que existen numerosas variedades distintas.

De hecho, existen miles, entre 4.000 y 5.000 dependiendo de la fuente, desde algunas variedades orientales que son incomestibles por su dureza hasta las que más nos llevamos en la cesta de la compra. Lógicamente, no se cultivan todas y menos todavía llegan a nuestras tiendas de alimentación. Casi todas las variedades modernas, según explican desde Frutas-hortalizas.com, son del siglo XVIII. 

Para diferenciarlas, podemos hacerlo de dos maneras: en función de su denominación de origen protegida o en función de su variedad. 

En nuestro país, hay tres denominaciones de origen distintas para las peras otorgadas todas ellas en los dosmil y a comienzos de la década pasada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Se trata de la de Jumilla, en la Región de Murcia, la de Lleida, en Cataluña, y la de Rincón de Soto, en La Rioja. 

Las peras de la D.O.P. Jumilla son de color amarillo y fondo verde, su pulpa es blanca y muy dulce y jugosa. Las del Rincón de Soto, en cambio, son hermosas en lo que al tamaño respecta, alargadas y con un tono verde muy intenso y una piel muy rugosa. Las de Lleida, varían ligeramente en función de la variedad de pera que sea -blanquilla, limonera o conference-, aunque todas las cultivadas son de la misma familia: Pyrus communis. 

Variedades principales de pera en España

Este último detalle es importante tenerlo en cuenta porque una D.O.P. no tiene por qué definir una variedad de pera, como se aprecia en el caso de la denominación de origen protegida Lleida, en la que se engloban distintas variedades de la misma familia. 

Dicho esto, las variedades más populares, las que posiblemente te encuentres a menudo en la frutería, son las siguientes:

  • De agua o blanquilla: es una pera que no es muy grande, de color verde y piel lisa, con corazón pequeño y carne blanca.
  • Conferencia o conference: también de origen inglés aunque se cultive en España, se diferencia sobre todo del resto de variedades por su forma alargada y su piel rugosa de color verde con evidentes manchas marrones. Muy dulce, al ser bastante aromática se suele utilizar en repostería, aunque se consume sobre todo como fruto de mesa.
  • Limonera: también conocida como duquesa o como la pera del doctor Jules Guyot por su descubridor, es una pera de forma irregular, piel fina y de color verde claro que tiende al amarillo a medida que madura. Son característicos los puntos negros que la decoran cuando se pone madura y no es extraño que tenga zonas de la piel teñidas de color rosado. Es muy jugosa y la carne está blandita; se deshace en boca.
  • Ercolina: es una pera de origen italiano (de la Toscana) que se cultiva en España en la zona de Jumilla. Tienen un aspecto muy característico porque su tamaño es pequeño y achatado. Puede variar su color entre amarillo, rojo y verde, el más habitual fuera de la zona de origen.
  • Williams o Barlett: procedente de Inglaterra, es la de mayor producción en nuestro entorno. Se caracteriza por su tamaño grande y simétrico, y el color de la piel es amarillo rojizo cuando está lista para comer. Si es buena y está madura, contiene mucha agua pero su sabor es suave. Es una pera que se consume en agosto y septiembre.
  • De San Juan: en el Levante español es una pera que se cultiva mucho. Su nombre es una pista de cuándo se recoge, a finales de junio, coincidiendo con esta fecha tan señalada en la zona. De las variedades más pequeñas, su color base es amarillo pero tienen detalles verdosos y rosados. A diferencia de las ercolinas, su carne es crujiente.
  • Decana del comicio: esta pera francesa es menos habitual verla en nuestras fruterías, pero merece la pena destacarla por su forma peculiar: aplastada y piriforme, y grueso tamaño. Su pulpa está muy azucarada y tiene mucho agua, y se consume en otoño, por lo que es una alternativa ideal a la conferencia para consumirla en mesa cuando estas se acaban.
  • Anjou: en países como Estados Unidos está muy extendida esta variedad de colores amarillos y verdes que es dulce, sabroso y con mucha agua. Disponible de octubre a mayo, es menos habitual verla en España. 

Estas son solo ocho ejemplos de las muchísimas variedades de pera que se cultivan y consumen en el mundo. Entre ellas están las más accesibles en nuestro país, pero solo es una pequeña representación de una larguísima lista.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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