Revista Mía

El truco infalible para congelar tus alimentos en porciones

Aplica este sencillo truco para congelar cualquier alimento sólido o líquido en porciones y utiliza sólo la cantidad que vayas a necesitar.

¿Cuántas veces te ha pasado que congelas directamente la bandeja de pechugas de pollo en el congelador? Así mismo puede ocurrirte con la carne picada, el zumo de limón exprimido en casa o un caldo de pescado casero. ¿Y cuál es el problema de eso? Pues que al descongelar tendrás que utilizar todo el producto que hayas descongelado y quizás sea demasiado y termines por tener que tirarlo al cabo de unos días. Para que esto no suponga un problema, lo mejor es congelar los alimentos porcionados de manera que cuando descongeles, lo hagas por raciones.
El truco infalible, separar los alimentos envolviéndolos en film transparente en el caso de los sólidos, y utilizando bolsitas de plástico transparente en el caso de los líquidos. ¿Quieres tener cubitos de hielo con sabor a limón? Congela el zumo de limón en el recipiente para cubitos de hielo y tenlo siempre disponible para enfriar tus bebidas favoritas o agregarlo a salsas y marinados para el pescado o la carne.

¿Cómo congelar las carnes?

En el caso de piezas enteras como pechugas de pollo, nuestra recomendación es que las envuelvas en film transparente de una en una y las congeles por separado. De esta forma podrás descongelar únicamente las que vayas a cocinar en ese momento.
En cuanto a la carne picada por ejemplo, si la compras en bandejas de 1 kg, puedes dividirla en dos partes iguales, o sea, dos porciones de 500 gramos. ¿Cómo congelarla? Del mismo modo que la pechuga de pollo, envuelta en film transparente.

¿Cómo congelar el pescado?

Del mismo modo que las carnes, la mejor forma de congelar el pescado es envolviendo las piezas enteras y limpias en film transparente y congelándolas por separado. Si son pescados grandes como el salmón, lo mejor será separarlo en lomos o rodajas y congelarlas de dos en dos o de forma individual.

¿Cómo congelar salsas?

Con las salsas más de lo mismo, organízate para congelarlas en bolsitas que incluyan o dos o cuatro raciones. Para que la tarea sea más sencilla, un par de cacitos de salsa equivalen a 1 ración. Una vez hayas colocado la salsa en la bolsa, asegúrate de colocarla de forma plana en el congelador para que ocupe el menor espacio posible.
Ya ves que con un sencillo truco podrás organizarte mucho mejor, aprovechar los alimentos y además ahorrar tiempo en la cocina cuando necesites incorporarlos a cualquier receta ya que los tendrás porcionados. Recuerda en el caso de las salsas por ejemplo, etiquetarlas de manera que puedas distinguirlas; podrías confundir fácilmente una salsa de tomate con una boloñesa.
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