¿De dónde viene la expresión 'de higos a brevas'?

Seguro que en más de una ocasión has oído (o incluso utilizado) la expresión 'de higos a brevas'. Te contamos de dónde viene esta expresión.

En su momento ya te hablamos del significado de la frase 'Ajo y agua''Cuando seas padre comerás huevos', dos expresiones muy típicas de nuestra lengua. En esta ocasión nos centramos en otro dicho muy popular que seguramente hayas oído, o incluso dicho muchas veces. Si te han dicho alguna vez eso de que haces algo 'de higos a brevas', quiere decir que lo haces muy raramente, muy de vez en cuando. Te contamos cuál es el origen de esta típica expresión.

¿Por qué se utiliza esta frase para decir que algo ocurre con muy poca frecuencia?

Se utiliza esta expresión para hacer referencia a que entre dos hechos pasa mucho tiempo. Pero, ¿qué tienen que ver estos dos frutos con el tiempo? Pues es muy sencillo. Para entender bien esta expresión, tenemos que saber que el higo y la breva provienen del mismo árbol frutal, la higuera, aunque nacen más o menos con ocho o diez meses de diferencia. Cuando lo utilizamos en nuestro día lo hacemos de una manera genérica, para decir que algo ocurre con muy poca frecuencia o en muy raras ocasiones. Por ejemplo, María y yo nos vemos de higos a brevas, ella vive en Sevilla y yo en Salamanca. Expresiones con el mismo significado son 'de Pascuas a Ramos' o 'de año en año'.

Una variante de esta típica expresión es "de uvas a peras". La cosecha de uva ocurre en septiembre, y la de pera, en junio. Es decir, que de un hecho a otro pasan casi 12 meses. También existe la frase 'de higos a peras', aunque no es frecuente escucharla. O mejor dicho, si la escuchas, es 'de higos a peras'.

¿Cuáles son las diferencias entre higos y brevas?

Como decíamos antes, las brevas y los higos nacen del mismo árbol, la higuera, pero no todas las higueras pueden dar brevas. La que nos da estos dos frutos es la higuera breval, también conocida como bífera. Es parecida a la común, pero sus hojas son de mayor tamaño y más verdes.

El primero en llegar, la breva, es en realidad un higo no madurado a tiempo que resiste en la higuera hasta la primavera siguiente. De ahí la expresión popular de higos a brevas para referirnos a algo que hacemos de pascuas a ramos, poco habitual.

Las brevas son bastante más grandes que los higos (de hecho, se asemejan mucho a las peras), se suelen agrietar menos y su pulpa es más consistente. En cuanto a su sabor, son menos aromáticas y menos dulces, pues conservan más agua al desarrollarse en primavera, pero su sabor es delicioso igualmente. Para muchos, más equilibrado que el de los higos.  Estos, en cambio, son muy dulces y su pulpa no es tan prieta. En ambos casos hay distintas variedades pero todas ellas se deben comer muy maduras y dado que no abundan, sobre todo las brevas, es aconsejable madrugar para llegar a tiempo de llevarse las mejores de ese día para casa.

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