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Trucos y consejos para preparar un cocido madrileño perfecto

No hay un plato más reconfortante durante los meses de frío que un buen cocido. Estas son algunas de las claves para que te quede de diez.

De todos los platos tradicionales de invierno, el cocido es uno de los más reconfortantes. Ya sea en Andalucía, Madrid, Cantabria o Asturias, todas las comunidades cuentan con una receta de cocido tradicional, pero en esta ocasión nos centraremos en el que se prepara en la capital. Este plato se basa en la receta de olla podrida manchega que tiene a los garbanzos y las alubias como principales protagonistas. 

 

La preparación e ingredientes del cocido varía según los gustos, aunque existen unas normas básicas. Se puede echar o no morcilla o preparar la famosa bola, un elemento clásico del cocido cuyo uso se está perdiendo. Consiste en una especie de tortilla con miga de pan, huevo, ajo y perejil, que se echa en el cocido, por lo que queda empapada del caldo.

El cocido madrileño tradicional se sirve en tres vuelcos, es decir, se sirve en tres raciones que se presentan en un orden concreto. En primer lugar se sirve la sopa y las guindillas, después los garbanzos, las patatas y verduras. Por último, se sirven las carnes entre las que suelen estar morcilla, panceta, tocino y gallina. Además, se añade una jarrita de salsa madrileña, que se elabora con tomates, sal, comino y aceite de oliva.

Aunque seguro que el que preparas en casa es delicioso, nunca viene mal conocer algunas claves para que quede mejor aún:

Consejos y trucos para preparar un cocido madrileño perfecto

  • La calidad de los productos, lo más importante. Aunque parece una obviedad, muchas veces pasamos por alto que para conseguir un buen resultado, las materias primas también han de ser buenas. Desde los garbanzos hasta el chorizo, pasando por la verdura y las carnes.
  • Pon los garbanzos 12 horas en remojo. Al estar en remojo, los garbanzos se hidratan y crecen, lo que facilita mucho la cocción. Es importante que les eches sal mientras están a remojo, pues de lo contrario no quedan tiernos.
  • Haz varias cocciones. Ten en cuenta que cada ingrediente tiene su punto de cocción, por lo que se debe hacer el cocido en partes para que todo esté en su punto.
  • Mejor a fuego lento. Se puede preparar en olla exprés, pero queda mucho más rico si lo haces a fuego suave. 
  • Si vas a añadir punta de jamón, déjala unas horas antes en agua. De este modo, le quitas el sabor a rancio que pueda tener. 
  • Tuesta los huesos en el horno para un caldo perfecto. Precalienta el horno a 200ºC. Cuando esté caliente, introduce los huesos durante 45 minutos aproximadamente. De este modo, el caldo quedará con mucho más sabor y cuerpo.
  • Rehoga el repollo con un poquito de pimentón. Una vez cocido, rehógalo con un poco de aceite, pimentón de la Vera y ajo. ¡Quedará delicioso! 
  • Prepáralo el día anterior. El cocido es una de esas recetas que está todavía más rica si la dejamos reposar, así que prepararlo el día anterior es un gran acierto.
  • Aprovechar las sobras, fundamental. Puedes hacer unas croquetas de ropa vieja. Los garbanzos los puedes utilizar para hacer hummus.

 

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