Qué son las endrinas y cómo hacer ginebra con ellas

Las endrinas son un fruto muy interesante para hacer infusiones y bebidas alcohólicas con un sabor realmente especial.

Si no eres especialista en botánica es probable que desconozcas que las endrinas son un fruto, concretamente el que nace del endrino, un arbusto con flores y ramas espinosas que es familia de las rosáceas. 

Estos frutos son similares a las bayas y a algunos otros frutos rojos: son redondos, de un centímetro de tamaño aproximadamente y su color es oscuro. El sabor es ácido, áspero y va cogiendo dulzor a medida que madura porque aumenta la cantidad de azúcar en su composición. 

En cuanto a los nutrientes, las endrinas son ricas en taninos, vitamina C, fibra, calcio, hierro, potasio y otros. Las flores del endrino se recogen en primavera, pero sus frutos no maduran hasta el otoño, entre los meses de septiembre y octubre. Son muy habituales en zonas como el Reino Unido, pero hay regiones de España donde también crecen los endrinos, como es el caso de Navarra. 

El hecho de que sea un arbusto típico de esta zona del norte de la Península explica por qué es muy habitual hacer pacharán casero con sus frutos. También se utiliza para hacer infusiones porque su aroma es especial, muy rico, y en Gran Bretaña recurren a él para aportar un matiz muy distinto a la ginebra.

Ingrediente para ginebra

No es exactamente igual que la famosa ginebra andaluza hecha con fresas, pero es la misma idea, ya que al utilizar un fruto de este estilo el sabor tradicional de la ginebra cambia completamente. 

Para hacerla en casa, utiliza una ginebra industrial que te guste. Primero, deja una noche unos 400 gramos de endrinas en el congelador, y al día siguiente los introduces en un frasco grande y hermético, que tenga algo más de capacidad que la de ginebra. Límpialo muy bien antes de meter las endrinas, y añade 250 gramos de azúcar en polvo. Vierte la ginebra y sella el frasco. No tires la botella original de ginebra. 

Tendrás que girarlo 180 grados durante un par de meses cada dos o tres días. Todo ese tiempo deberá macerar en posición inclinada y alejada de la luz natural directa. Cuando pasen los dos o tres meses, cuela la mezcla con un embudo y devuélvela a la botella de ginebra vacía. Deja que repose otros siete días ya sin los frutos en su interior y entonces sí podrás disfrutarla en todo su esplendor. 

Ya verás que el color ha cambiado y también el sabor, pero merece mucho la pena dejarse sorprender al menos una vez en la vida por el aporte que las endrinas dan a la ginebra si te gusta esta bebida alcohólica. 

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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