7 errores frecuentes al preparar flan casero

Quemar el caramelo o no respetar los tiempos de cocción son algunos de los errores más habituales.

Si tuviéramos que elegir un postre tradicional, seguramente este sería el flan. Bien elaborado, presenta una textura cremosa y un sabor dulce debido al caramelo. Gusta tanto a niños como a personas mayores, y es por ello por lo que resulta tan complicado no acertar con este postre.

Sin embargo, pese a ser una receta muy popular, no todo el mundo tiene claro cómo prepararlo de manera adecuada. Si el flan te queda demasiado líquido o no consigues cogerle el punto al caramelo, este artículo es para ti. ¡Toma nota de los errores!

No medir las cantidades ni respetar los tiempos

Uno de los errores principales fallos a la hora de preparar un flan casero -o cualquier otro postre- es no medir bien las cantidades de los ingredientes ni respetar los tiempos de cocción. Claro que podemos añadir más ingredientes o adecuar la receta a nuestro gusto, pero siempre teniendo en cuenta las cantidades. Para hacerte a una idea, por cada medio litro de leche son necesarios cuatro huevos aproximadamente.

Abusar de las claras

Como decíamos, es fundamental respetar las cantidades. Para que el flan adquiera una textura cremosa, debe tener más yemas que claras. De hecho, en algunos restaurantes españoles ya se cocina únicamente con yemas, aunque lo recomendable es alcanzar el equilibrio. Si prefieres la receta clásica y no quieres que el flan te quede líquido, recuerda no abusar de las claras.

No elegir la azúcar adecuada

El azúcar que elegimos para nuestro flan también es importante. Para el caramelo lo más adecuado es emplear azúcar blanca normal, ya que el azúcar moreno tiende a quemarse y podría amargar el postre. Además, tampoco es buena idea utilizar edulcorantes, pues no se consigue un buen resultado con el caramelo.

Intentar rescatar el caramelo

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Flan de huevo casero

Por más que lo intentes, no puedes recuperar un caramelo quemado. Corres el riesgo de amargar el postre y, por ende, de tener que tirarlo a la basura. El caramelo está en su punto cuando alcanza un color ámbar o dorado, por lo que deberás tener mucho ojo para evitar que se tueste más de la cuenta.

No hacer bien el baño maría

Este es otro de los errores más habituales. Si cocinas al baño maría, recuerda que debes añadir suficiente agua en la olla. En caso de que esta se evapore tendrás que ir agregando más, pero siempre tibia o caliente para evitar que se corte el proceso de cocción.

También deberías cubrir el molde donde preparas el postre con papel de aluminio, papel film o la tapa de la flanera, ya que podría entrarle el vapor del baño maría.

Cocerlo más de la cuenta

Flan de huevo casero
Flan de huevo casero

Tan triste es que el postre quede aguado como que se pase. ¡Un flan seco estará prácticamente incomible! Ya lo hagas en el horno o al baño maría, recuerda utilizar siempre un temporizador para que el líquido no se evapore más de la cuenta.

No esperar a que enfríe

Sí, el flan casero está riquísimo y el olor que desprende es tentador, pero no merece la pena probarlo antes de tiempo. Para que el caramelo cuaje y el flan adquiera la textura cremosa que tanto gusta, es necesario dejarlo enfriar a temperatura ambiente y posteriormente introducirlo en la nevera durante cuatro horas como mínimo. ¡No seas impaciente y evita destrozar el postre!

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